Viajar: ¿Ser o no ser?

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Ya lo decidiste: vas a salir en viaje.

Le das mil vueltas pero ya no hay duda alguna.
Te vas un tiempo.

Necesitás exteriorizarlo, contárselo a tu mejor amiga, tu hermana, tu madre, o a quién sea, pero necesitás contarlo, vibrarlo, hacerlo palabra y que resuene en tu boca, más allá de tu cabeza.

Armás el escenario perfecto entre vino y comida y la sentencia se te escure entre los dientes:

– Lo pensé. Aunque, en realidad, no lo pensé. Me di cuenta después de que volví la última vez. Quiero irme de viaje por un tiempo.

Y lo que para vos fue un acto liberador y catártico, propio de un momento jodorowskyano, resulta un cataclismo.
Ella te mira y dice:

– Bien. Ajam. Bueno. A dónde querés ir? Por cuanto tiempo? Que significa “irme de viaje por un tiempo”? Osea, un mes? Más de un mes? Y el trabajo? Y la facultad? Y de qué vas a vivir? No era que no te quedaban más ahorros? Vas a morir de hambre, lo sé. Lo consultaste con alguien más? Y si te deportan por comer cucarachas en algún basural o revolver los contenedores? Tenés contactos? Conociste a alguien por internet y no me dijiste nada!? Pero pará, sola?

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Te tomás de un sorbo lo que queda en tu copa y con la mirada perdida, ensordecida de tantas preguntas y cuasi-conclusiones por todos lados, respondés –“bueno, es sólo una idea, nada más”.

Tectónica de Placas es una teoría geológica que habla de cómo está estructurada la tierra (entre muchas otras cosas). En uno de sus apartados, postula acerca de la importancia geográfica de la  Falla de San Andrés, y menciona que la ciudad de Los Ángeles, se acerca aproximadamente 4,5 cm al año, a la bahía de San Francisco. Declara que a escala “humana” el movimiento es imperceptible, pero que esto ha ocasionado desastres estructurales en edificios y cientos de infraestructuras, así como cambios en el paisaje.

No vivís en San Francisco, pero los comentarios, te produjeron el mismo movimiento de suelo.
En escala Richter: 9.1.

Decidir salir de viaje “por un tiempo”, (aunque no sabemos en realidad qué significa esa frase: a cuánto rango de vida hace referencia, cuándo expira la palabra “tiempo” para convertirse en otra cosa, si implica lo que dura un visado en un país X o la acumulación de sellos en el pasaporte hasta que necesitemos cambiarlo por no tener más hojas, etc), conlleva una aceptación de la idea, una asimilación del deseo por viajar, la ruptura con muchos cánones impuestos y aprehendidos por la sociedad, etc.
Ah, y una capa de superhéroe.

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Claro que si sos fémina implica todo eso y unos detallecitos más:

  • Quebrar con el preconcepto que las mujeres sólo pasan del brazo de su padre al de un esposo y no caminan solas por las cintas de un aeropuerto.
  • Que su lugar de confort (la cocina, el living, la familia tipo, secretaria) les sienta estupendo como para querer moverse.
  • Que porque tenemos un par de ovarios, Trompas de Falopio, útero y capacidad de alojar un nuevo ser, tenemos la obligación de hacerlo y sobre todo, llevarlo a cabo en los tiempos que indica la sociedad.
  • Que andar sola por la vida (y el mundo) es peligroso (peligrosícimo! una locura total!).
  • Que si se nos pasa “el cuarto de hora”, vamos a quedar “solas, solteras y en pena” por el resto de nuestra vida.
  • Que alejarnos del núcleo familiar no es bueno (ni para uno mismo ni para la reputación de la familia).
  • Que somos frágiles y nos cuesta valernos por nosotras mismas por fuera de las estructuras convencionales.
  • Que hasta la Mujer Maravilla necesitó de otros para poder realizar sus proezas.
  • Que la facultad. Que el trabajo (estos dos aplican a ambos géneros).
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Asumir la responsabilidad de nuestra libertad, de elegir qué hacer con nuestra propia vida, siempre es un acto de valentía, de coraje absoluto y extremo, sea lo que sea que queramos hacer.
Diferenciar lo que deseamos desde lo profundo de nuestras tripas, alma y corazón, de lo que es “subirse a la ola de moda” (porque seamos sinceros, viajar por fuera de los convencionalismos, también se volvió una moda), también es un trabajo arduo con nuestro interior.

No hacer lo que la mayoría, es enfrentarse a miradas y revisiones propias y ajenas: poner sobre la mesa teorías, aprendizajes, esquemas, conceptos y preconceptos, y someterlos a tremendas sacudidas.

La charla terminó.
Estás en crisis.
Sola con tu alma y en crisis.

Sentada en medio del living y con una lluvia de cuestiones chorreando desde tu cabeza, cerras los ojos en busca de un momento neutro.
Cuando los abrís, enfocas la nota leída al pasar, que dejaste en el monitor de la pc:

“Cuando estás dividido entre dos decisiones, elige siempre aquella que pueda dar lugar a la mejor historia”

No sabés que va a pasar mañana, pero hoy, estás enfrentando tu primer desafío de muchos: tu cabeza y tus propios sueños.

 

 

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Estas fotografías muestran a un pueblo italiano rodeado de coloridas flores silvestres

Castelluccio di Norcia, un pequeño pueblo en el centro de Italia, es conocido por su floración anual (o la fioritura), que atrae a miles de turistas cada año.

Entre los meses de junio y julio, la naturaleza nos regala un mosaico de distintas tonalidades de flores que se posan a los pies de los Montes Sibilinos (Monti Sibillini en italiano), concretamente en la llanura de Castelluccio.

Los campos están llenos de amapolas, acianos, orquídeas, margaritas, violetas y otras flores silvestres. Los agricultores de la aldea se aseguran de no usar pesticidas, y cuando los campos no son un mar de flores silvestres, los agricultores cultivan y cosechan lentejas.

Castelluccio

Los colores predominantes que se van a poder admirar son el rojo presente en las amapolas, el amarillo de los tulipanes, el blanco de los narcisos, el morado de las violetas y el azul de la centaurea cyanus, popularmente conocida como aciano.

Sin dudas, la naturaleza no deja de sorprendernos, al conformar un impresionante escenario digno de admirar y de apreciar en primera persona.

Las lentejas de Castelluccio son un producto muy demandado tanto en Italia como fuera de sus fronteras, en especial durante la Nochevieja. La tradición dicta desde hace siglos, que los italianos en vez de uvas deben comer lentejas y si son las de Castelluccio la fortuna del año entrante está más que asegurada.

Monti Sibillini

Durante los últimos años, la floración en Castelluccio tiene un especial valor por el terrible terremoto de 6,5 en la escala de Richter que aconteció en octubre de 2016 cuyo epicentro se registró entre las localidades de Norcia y Preci, siendo esta zona de la provincia de Perugia la más devastada tras los movimientos de tierra.

El pueblo de Catelluccio quedó practicante destruido y han hecho falta años, trabajo y mucha fuerza de voluntad para que sus habitantes puedan volver poco a poco a la normalidad de antes, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

Esta floración viene a recordar que la vida sigue y que con paciencia, cariño y algo de esperanza, todo se puede superar con esfuerzo.

Castelluccio

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