Vivir durante varias semanas en una isla tropical de Madagascar y dedicar parte del tiempo a estudiar y proteger el ecosistema marino es la propuesta de un programa de voluntariado en Nosy Komba, conocida también como la “isla de los lémures”.
La experiencia permite permanecer entre cuatro y 12 semanas en este destino del océano Índico y colaborar con distintos proyectos de investigación sobre corales, tortugas, peces y otros organismos marinos.
El programa está abierto a mayores de 18 años, que se incorporan a un centro de investigación ubicado frente al océano y reciben formación para participar en las diferentes tareas de conservación.
Cómo es vivir en Nosy Komba
Nosy Komba es una pequeña isla de origen volcánico situada entre Madagascar y Nosy Be. Una de sus características más particulares es que no cuenta con carreteras ni automóviles, por lo que sus habitantes y visitantes se desplazan principalmente a pie o por mar.

El centro de investigación se encuentra sobre una zona rocosa junto al océano Índico y tiene acceso directo al arrecife que rodea la isla. Además, las aguas próximas a las instalaciones forman parte de un área marina protegida.
Durante la experiencia, los voluntarios reciben formación tanto teórica como práctica para aprender a estudiar los arrecifes de coral y realizar un seguimiento de diferentes fenómenos, entre ellos el blanqueamiento de los corales.
Las actividades también incluyen muestreos submarinos, análisis de arrecifes artificiales y trabajos de identificación de tortugas, peces, corales e invertebrados.
Qué incluye el programa de voluntariado
Durante la estadía, los participantes cuentan con alojamiento y tres comidas diarias, además de capacitación y supervisión por parte del equipo encargado de las investigaciones.
Las actividades de buceo también forman parte de la propuesta. Para participar en determinadas tareas submarinas es necesario contar con las certificaciones PADI Open Water y Advanced Open Water.
Quienes todavía no tengan estas certificaciones pueden realizar los cursos correspondientes en el propio centro de investigación.
El programa también proporciona tanques y recargas de aire, equipos y materiales utilizados para los estudios científicos, además del acompañamiento del equipo de buceo.
Sin embargo, la experiencia tiene un costo para los participantes. Los vuelos, el visado, el seguro médico y parte del equipo personal de buceo quedan a cargo de cada voluntario.
Cuáles son los requisitos
Para participar es necesario ser mayor de 18 años y contar con un nivel intermedio de inglés.
Además, quienes quieran incorporarse a las actividades submarinas deben contar con las certificaciones de buceo requeridas o realizarlas previamente en el centro.
La duración puede adaptarse a diferentes períodos, desde cuatro semanas hasta tres meses, lo que permite elegir una estadía más corta o una experiencia prolongada de trabajo de campo.

Qué hacer fuera de las investigaciones
Aunque buena parte de la experiencia está dedicada a la conservación marina, la ubicación también permite aprovechar el tiempo libre para descubrir otros atractivos de Madagascar.
Entre las actividades mencionadas por el programa se encuentra el avistamiento estacional de tiburones ballena, además de recorridos por Nosy Be y el monte Passot.
También existe la posibilidad de visitar parques donde habitan lémures y conocer espacios naturales como los parques nacionales de Ankarana y Amber Mountain.
Así, la propuesta combina una estadía de hasta tres meses en una isla tropical, formación en conservación y trabajo de campo sobre uno de los ecosistemas más importantes de la región: los arrecifes de coral de Nosy Komba.









