Un hecho histórico sorprendió a las autoridades ambientales de Estados Unidos: una loba gris fue detectada en una zona silvestre del condado de Los Ángeles, algo que no ocurría desde hace al menos un siglo, según confirmó el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW).
El hallazgo se produjo el sábado por la mañana en las montañas de Santa Clarita, al norte del condado. Se trata de una loba gris de tres años, identificada como BEY03F, que lleva un collar de rastreo que permitió a los científicos seguir su desplazamiento.

De acuerdo con Axel Hunnicutt, coordinador estatal de lobos grises del CDFW, este registro no solo marca el regreso del lobo a Los Ángeles tras 100 años, sino que además representa el punto más al sur de California donde se ha documentado la presencia de un lobo en estado salvaje.
Los datos del rastreador indican que BEY03F abandonó el condado de Tulare hace aproximadamente una semana, donde había sido monitoreada desde mayo pasado junto a una manada. Desde entonces, su recorrido continúa sin un destino claro. “Su viaje aún no ha terminado”, señaló Hunnicutt.
Los especialistas creen que la loba está buscando pareja. “El hecho de que siga en movimiento indica que todavía no encontró un compañero ni un hábitat adecuado”, explicaron desde el organismo ambiental.
La presencia del lobo gris en California tiene una historia marcada por la erradicación. A comienzos del siglo XX, la especie (Canis lupus) fue prácticamente exterminada por programas federales impulsados en favor de la industria ganadera. Recién en 2011, con la llegada del lobo OR-7 desde Oregón, se confirmó el regreso de la especie al estado tras casi 90 años.

En 2020, el CDFW tenía registrados ocho lobos grises, aunque ese mismo año se reportó la muerte de uno. En 2023, las autoridades confirmaron una nueva manada en el Bosque Nacional Sequoia, compuesta por al menos cinco lobos, incluidos cuatro cachorros. No está claro si BEY03F forma parte de ese grupo, aunque la hembra adulta de esa manada es descendiente directa de OR-7.
El inesperado paso de esta loba por el sur de California reaviva el debate sobre la recuperación del lobo gris, su convivencia con las comunidades humanas y el futuro de la especie en regiones donde estuvo ausente durante generaciones.







