Un equipo de investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica encontró un gigantesco coral pétreo dentro de un volcán submarino en las Islas Marianas y creen que podría contener pistas clave sobre cómo sobrevivirán los arrecifes al cambio climático.
La impresionante formación, ubicada en la caldera volcánica de Maug, mide más de 30 metros de altura, casi 60 metros de ancho y cubre alrededor de 4.500 metros cuadrados. Según las estimaciones de los científicos, este coral de la especie Porites rus podría tener más de 2.000 años de antigüedad, convirtiéndose en el ejemplar más grande registrado hasta ahora.

Lo que más sorprendió a los expertos no fue solo su tamaño, sino el entorno extremo donde logró sobrevivir. El coral crece en aguas naturalmente ácidas debido a fumarolas submarinas que liberan dióxido de carbono constantemente, creando condiciones similares a las que podrían dominar los océanos en el futuro por el avance del cambio climático.

Los investigadores describieron la experiencia de bucear en la zona como “nadar en una copa de champán” por la cantidad de burbujas que emergen desde el fondo marino. A pocos metros del coral gigante existen zonas completamente muertas por la acidez del agua, mientras esta enorme colonia continúa prosperando.
Debido a las restricciones de seguridad para el buceo, el equipo recién pudo realizar mediciones aproximadas durante una expedición de monitoreo realizada en 2025. Según la NOAA, el coral es unas 3,4 veces más grande que otro megacoral hallado en Samoa Americana en 2020.
Para los científicos, el hallazgo convierte a Maug en un verdadero “laboratorio natural” para estudiar cómo reaccionan los arrecifes frente al aumento del dióxido de carbono en el océano, un fenómeno que dificulta la formación de esqueletos calcáreos y amenaza la supervivencia de miles de ecosistemas marinos.








