Un nuevo estudio internacional encendió una esperanza para uno de los ecosistemas más amenazados del planeta: los arrecifes de coral. Investigadores concluyeron que reproducir únicamente al 1% de los corales más resistentes al calor podría ser clave para evitar su desaparición frente al avance del calentamiento oceánico.
La investigación, liderada por especialistas de la Universidad de Newcastle y publicada en la revista Current Biology, analizó durante ocho años varias generaciones de corales para entender cómo se transmiten rasgos como la supervivencia, el crecimiento y la tolerancia térmica.

La estrategia para frenar el colapso
Los científicos determinaron que la llamada evolución asistida puede acelerar la adaptación natural de los corales. Esto implica seleccionar y reproducir solo aquellos ejemplares que soportan mejor las altas temperaturas provocadas por las olas de calor marinas.
Según explicaron, para que el método sea realmente efectivo la selección debe ser extrema: trabajar con apenas entre el 1% y el 5% de los corales más fuertes durante varias generaciones consecutivas.
Además, descubrieron que la mejora genética debe enfocarse directamente en el coral y no en las algas simbióticas que viven en su interior.
El océano se calienta más rápido de lo que ellos evolucionan
Uno de los datos más alarmantes del informe indica que desde la década de 1980 los corales solo lograron aumentar su tolerancia al calor en 0,1 °C por década, mientras que la temperatura del océano sube al doble de esa velocidad.
Esto significa que la adaptación natural ya no alcanza para seguir el ritmo del cambio climático.
Por qué los arrecifes son vitales
La posible desaparición de los corales tendría consecuencias enormes para el planeta:
- Albergan cerca del 25% de la vida marina, aunque ocupan menos del 1% del océano.
- Funcionan como zonas de cría y refugio para miles de especies.
- Protegen las costas al reducir hasta el 97% de la fuerza de las olas.
- Sostienen el trabajo y la alimentación de más de 500 millones de personas mediante pesca y turismo.
Una solución que no alcanza por sí sola
Los expertos remarcaron que esta técnica puede ganar tiempo y aumentar la resistencia de los arrecifes, pero no reemplaza la medida más importante: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, principal causa del calentamiento global.
Para los investigadores, salvar los corales todavía es posible, pero requiere acción urgente, inversión sostenida y decisiones globales inmediatas.









