Hace casi un año, un inesperado visitante apareció en las aguas de Venecia y rápidamente se convirtió en una de las grandes atracciones de la ciudad. Se trata de Mimmo, un delfín solitario que desde entonces fascina tanto a turistas como a locales. Pero ahora las autoridades decidieron intervenir para protegerlo.
La ciudad italiana presentó un código de conducta destinado a quienes se crucen con el famoso cetáceo en los canales y lagunas venecianas. Entre las nuevas reglas se prohíbe gritarle, alimentarlo, intentar tocarlo o incluso llamar su atención para sacarse selfies o grabar videos.
“No debemos transformarlo en una mascota”, advirtieron especialistas que participaron en la iniciativa.

El delfín que conquistó Venecia
Mimmo fue visto por primera vez el 24 de junio de 2025 en la zona de Chioggia, al sur de Venecia. Desde entonces, el joven ejemplar macho de delfín mular —especie conocida científicamente como “tursiops truncatus”— comenzó a aparecer frecuentemente en distintas áreas de la laguna.
Aunque los delfines suelen vivir en grupos, los expertos explican que existen casos documentados de ejemplares solitarios que permanecen durante largos períodos en una misma región.
Con el paso de los meses, Mimmo se volvió una auténtica celebridad turística y empezó a atraer embarcaciones, curiosos y cámaras cada vez que aparecía cerca de los canales más famosos de la ciudad.
Qué dice el nuevo protocolo
El código fue elaborado por especialistas en biología marina y turismo y establece una serie de normas para evitar que el animal sufra estrés o altere su comportamiento natural.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Mantener una distancia mínima de 50 metros.
- No acercarse ni intentar tocarlo.
- No ofrecerle comida ni arrojar objetos al agua.
- Evitar gritos, silbidos o ruidos para atraerlo.
- No perseguirlo con embarcaciones para tomar fotografías.
Además, los conductores de góndolas, lanchas y otros barcos deberán respetar límites de velocidad y evitar maniobras bruscas cerca del animal.
El temor de los especialistas
Uno de los impulsores de la medida, el biólogo Luca Mizzan, explicó que los delfines solitarios suelen buscar interacción con humanos para compensar la falta de contacto con otros ejemplares de su especie.
Por eso, insistió en que la prioridad debe ser proteger su bienestar y evitar que se convierta en una simple atracción turística o una figura viral para redes sociales.
Otro especialista de la Universidad de Padua reveló además que Mimmo ya sufrió heridas el año pasado tras ser golpeado por las hélices de una embarcación, aunque actualmente se encuentra recuperado.

Un símbolo de una convivencia perdida
Los expertos recuerdan que, décadas atrás, los delfines eran habituales en el golfo de Venecia y convivían naturalmente con pescadores y navegantes del Adriático.
Sin embargo, el crecimiento del tránsito marítimo y los cambios ambientales fueron alejando a muchas especies de la región.
Para los científicos, la presencia de Mimmo representa una oportunidad para replantear la relación entre las personas y el ecosistema marino, además de recuperar una conexión histórica que Venecia había perdido con sus aguas.








