Un enorme cinturón de sargazo de casi 10.000 kilómetros de extensión entre las costas de África y Brasil vuelve a encender las alarmas en el Caribe. Especialistas advierten que millones de toneladas de esta macroalga podrían llegar a las costas de la región en los próximos meses, agravando un problema ambiental y económico que afecta a destinos turísticos desde hace más de una década.
La advertencia fue realizada por Ignacio Muñoz, director ejecutivo de la organización The Seas We Love, quien explicó que diversos factores han favorecido el crecimiento descontrolado del sargazo desde 2011. Entre ellos destacó el aumento de nutrientes procedentes de actividades agroindustriales en varios países de América Latina y el incremento de la temperatura del océano asociado al cambio climático.

Según detalló, los fertilizantes utilizados en la agricultura terminan llegando al mar a través de los ríos, alimentando el desarrollo masivo de estas algas flotantes. Una vez formadas, las corrientes oceánicas las transportan hacia el Caribe, donde terminan acumulándose en las playas.
El especialista sostuvo que la estrategia para enfrentar el problema debe comenzar antes de que el sargazo alcance la costa.
«El problema nos llega del mar y es en el mar donde tenemos que empezar a tomar la solución», señaló.
Además de las acciones de contención, Muñoz destacó la necesidad de impulsar inversiones para aprovechar económicamente esta biomasa. Recordó que en agosto de 2025 México declaró oficialmente al sargazo como recurso pesquero, una medida que permite su recolección en alta mar y su posterior comercialización.

La iniciativa busca generar un mercado capaz de transformar el alga en una materia prima aprovechable para distintas industrias, incentivando así la inversión privada en su extracción.
Mientras tanto, el impacto sobre el turismo continúa siendo una de las principales preocupaciones. En el estado mexicano de Quintana Roo, donde se encuentran destinos como Cancún y Playa del Carmen, empresarios del sector aseguran que la llegada masiva de sargazo está provocando importantes pérdidas económicas.
Ramón Cárdenas González, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya, incluso solicitó que el fenómeno sea considerado un desastre natural debido a las consecuencias que genera sobre la actividad turística.
Según explicó, aunque el sargazo no representa una amenaza directa para la vida humana, sí provoca daños significativos en la economía local, especialmente cuando las acumulaciones alcanzan niveles excepcionales y afectan la imagen de las playas.
Con millones de toneladas avanzando a través del Atlántico y nuevas temporadas de arribazón previstas para los próximos meses, el Caribe enfrenta nuevamente uno de los mayores desafíos ambientales de los últimos años, mientras científicos, gobiernos y empresarios buscan soluciones para contener un fenómeno que parece lejos de desaparecer.








