Entre montañas, lagos de color esmeralda y paisajes que parecen sacados de una postal, una estación ferroviaria de Austria logró conquistar al mundo de la arquitectura. Ubicada a orillas del lago Wolfgangsee, la estación SchafbergBahn fue reconocida con el prestigioso Prix Versailles como una de las estaciones de pasajeros más bellas del planeta.
El galardón, entregado en la sede de la UNESCO en París, destacó la combinación de innovación, sostenibilidad y respeto por el entorno natural que caracteriza al complejo conocido como Erlebnis Quartier, o “Barrio de Experiencias”.
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La estación se encuentra en la pintoresca localidad de St. Wolfgang y funciona como punto de partida de uno de los recorridos ferroviarios más espectaculares de Europa. Diseñada por el arquitecto Michael Höcketstaller, la estructura combina amplias superficies vidriadas y madera para integrarse visualmente con el paisaje alpino.
Además de su atractivo estético, el edificio fue concebido para ser energéticamente autosuficiente gracias a paneles solares, sistemas geotérmicos y soluciones de eficiencia térmica que reducen significativamente su impacto ambiental.
Pero la experiencia va mucho más allá de una simple estación. El complejo incluye un museo dedicado a la historia del ferrocarril y del lago Wolfgangsee, una tienda temática y un restaurante panorámico donde los visitantes pueden degustar especialidades regionales mientras contemplan las montañas.
Un viaje centenario hacia las alturas
Desde 1893, el histórico tren cremallera SchafbergBahn transporta pasajeros desde las orillas del lago hasta las alturas de los Alpes austríacos. Considerado el tren cremallera más empinado del país, recorre 5,85 kilómetros y supera un desnivel de 1.190 metros en apenas 35 minutos.
Durante el ascenso, las ventanas se convierten en auténticos miradores sobre bosques, praderas y pueblos alpinos que se extienden alrededor del Wolfgangsee.
La primera parada importante es Schafbergalm, una zona rodeada de verdes pastizales donde el sonido de los cencerros del ganado acompaña a los excursionistas. Allí también se encuentran refugios de montaña y senderos que permiten explorar el paisaje alpino de cerca.
Una vista de 360 grados sobre los Alpes
El recorrido culmina en Schafbergspitze, a 1.783 metros sobre el nivel del mar. Desde la cima, los visitantes disfrutan de una panorámica de 360 grados donde once lagos brillan entre montañas nevadas y extensos valles verdes.
En este punto también se encuentra el histórico Hotel Schafbergspitze, considerado el hotel de montaña más antiguo de Austria, que recibe huéspedes desde 1862.
La línea ferroviaria opera durante todo el año, aunque en invierno los recorridos suelen limitarse a Schafbergalm debido a la nieve. Con la llegada de la primavera, el tren vuelve a completar el trayecto hasta la cima, ofreciendo una de las experiencias panorámicas más impresionantes de Europa.
Para quienes prefieren una aventura más exigente, también existen rutas de senderismo que permiten alcanzar la cumbre a pie y disfrutar del mismo paisaje desde una perspectiva completamente diferente.








