Portugal acaba de sumar un reconocimiento único a nivel mundial. La Mata Nacional de Bussaco, ubicada en la localidad de Luso, fue certificada oficialmente como bosque terapéutico, convirtiéndose en el primero de toda la Península Ibérica y en apenas el cuarto bosque del mundo en obtener esta distinción.
La certificación fue otorgada el 17 de julio por el Healing Forest – International Certification Office (HFICO), la única organización internacional autorizada para acreditar este tipo de espacios naturales. El reconocimiento tendrá vigencia hasta 2031.

Un bosque preparado para la terapia
La Mata Nacional de Bussaco abarca 105 hectáreas y alberga cerca de 250 especies de árboles y arbustos, lo que la convierte en una de las colecciones botánicas más valiosas de Europa.
El bosque está dividido en cuatro grandes áreas paisajísticas: el Arboreto, los Jardines y Valle de los Helechos, el Bosque Reliquia y el Pinar del Marqués. Esta diversidad natural fue uno de los aspectos clave para cumplir con los exigentes requisitos internacionales de certificación.
Para ser reconocido como bosque terapéutico, el lugar debía ofrecer condiciones específicas, como protección frente al ruido y al viento, recorridos adaptados a distintos niveles de esfuerzo físico y zonas especialmente diseñadas para tratamientos terapéuticos y ejercicios de relajación.
El proceso incluyó la presentación de documentación técnica, inspecciones sobre el terreno realizadas por especialistas y una evaluación final del organismo certificador.
¿Qué diferencia hay entre un bosque terapéutico y un «baño de bosque»?
Aunque ambos conceptos buscan aprovechar los beneficios de la naturaleza, no significan lo mismo.
El llamado «baño de bosque» (shinrin-yoku), originado en Japón durante la década de 1980, consiste en una práctica de bienestar guiada para reducir el estrés y favorecer la conexión con el entorno natural.
La terapia de bosque, en cambio, tiene un enfoque clínico. Es dirigida por terapeutas certificados y puede formar parte de tratamientos médicos para pacientes con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, neurológicas, ortopédicas o trastornos psicosomáticos.
Beneficios respaldados por investigaciones
Diversos estudios científicos realizados principalmente en Asia durante la última década respaldan los efectos positivos de la inmersión en entornos forestales.
Entre los beneficios observados se encuentran:
- Reducción del estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión.
- Disminución de la presión arterial.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico.
- Mejora de la calidad del sueño.
- Aumento de las capacidades cognitivas y de la concentración.
- Favorecimiento del bienestar físico, mental y social.

Un nuevo referente para el turismo de salud
Además de su valor ambiental, la certificación posiciona a la Mata Nacional de Bussaco como un nuevo destino para el turismo de salud, un sector en crecimiento en Portugal.
El reconocimiento también implica una responsabilidad: durante los próximos años, la fundación que administra el bosque deberá mantener las condiciones que permitieron obtener la certificación y continuar desarrollando el espacio como uno de los principales referentes europeos en terapia forestal.
Con este reconocimiento, Portugal se suma al reducido grupo de países que cuentan con un bosque certificado para fines terapéuticos, junto con Austria y Alemania, donde se encuentran los otros tres espacios acreditados en el mundo.







