Un estudio realizado en la Reserva de Desarrollo Sostenible Mamirauá, en la Amazonia brasileña, reveló una fuerte disminución en la cantidad de jaguares hembra, un cambio que pone en riesgo la capacidad reproductiva de la especie y podría derivar en un colapso poblacional en las próximas décadas.
La investigación, desarrollada por el Instituto Mamirauá para el Desarrollo Sostenible junto con la organización Panthera y publicada en la Revista de Ecología Aplicada, analizó la evolución de la población entre 2005 y 2022. Aunque el número total de jaguares se mantuvo relativamente estable, con una población estimada de 610 ejemplares, la cantidad de hembras se redujo un 77 %, mientras que la presencia de machos aumentó.

Los investigadores advierten que esta aparente estabilidad es engañosa, ya que las hembras son esenciales para garantizar la reproducción, la crianza y la continuidad de la especie. Su disminución compromete el reemplazo generacional y reduce las posibilidades de recuperación natural de la población.
Entre las principales hipótesis que explicarían este fenómeno se encuentra la caza de machos adultos, que favorece la llegada de nuevos individuos desde zonas vecinas. Sin embargo, las hembras suelen establecer sus territorios cerca del lugar donde nacieron, por lo que su reemplazo es mucho más lento.
Además, la incorporación de nuevos machos podría incrementar los casos de infanticidio, un comportamiento registrado en grandes felinos mediante el cual los machos matan a las crías para que las hembras vuelvan a entrar en celo. Esta situación disminuye aún más la incorporación de nuevos ejemplares, especialmente de futuras hembras.
Los científicos también investigan el posible impacto de enfermedades infecciosas detectadas en la población de jaguares de la región, como el virus del Nilo Occidental, el virus de la encefalitis de San Luis, el moquillo canino y el virus de la leucemia felina (FeLV), aunque todavía no se ha determinado cuánto influyen en la reducción de las hembras.

El estudio señala que la supervivencia de los jaguares adultos continúa siendo alta, pero la incorporación de nuevas hembras es muy baja. Si esta tendencia continúa, los especialistas advierten que podría llegar un punto en el que no haya suficientes hembras para sostener la reproducción de la especie, provocando una caída acelerada de la población total.
Frente a este escenario, el Instituto Mamirauá anunció que reforzará las acciones de conservación junto a las comunidades locales para proteger a los jaguares y preservar los bosques inundables de la Amazonia, considerados uno de los principales refugios naturales de la especie y una de las regiones con mayor densidad de jaguares del mundo.








