El Danubio dejó al descubierto un puente romano de 2.500 metros

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El nivel del Danubio cayó hasta mínimos históricos y dejó al descubierto en Bulgaria los restos de una de las obras de ingeniería más impresionantes construidas durante el Imperio romano: el Puente de Constantino, una estructura de unos 2,5 kilómetros de largo que conectaba lo que hoy son Bulgaria y Rumanía.

Los restos permanecen actualmente a unos 70 centímetros bajo el agua, pero pudieron ser localizados gracias a pescadores de la zona. Desde la superficie son prácticamente invisibles y solo pueden detectarse con un dron cuando se conoce con precisión dónde buscarlos.

Una obra monumental de hace casi 1.700 años

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El puente fue inaugurado personalmente por el emperador Constantino I el 5 de julio del año 328. Conocido en aquella época como Pons per Danuvium Ductus, fue construido para unir la antigua ciudad romana de Ulpia Oescus, cerca de la actual localidad búlgara de Gigen, con la fortaleza de Sucidava, en la actual Corabia, Rumanía.

La estructura tenía aproximadamente 2,5 kilómetros de longitud y 5 metros de ancho, y se elevaba hasta unos 10 metros sobre el nivel del agua.

Para levantarlo, los romanos construyeron enormes cimientos con bloques y losas de piedra reforzados con ladrillo. Sobre ellos se instaló una estructura de madera por la que podían circular personas y mercancías.

Ocho grandes pilares se distribuían desde la orilla búlgara hacia el lado rumano, separados entre sí por entre 30 y 35 metros.

Solo duró unas siete décadas

A pesar de su enorme tamaño, el puente tuvo una vida relativamente corta.

Existió durante aproximadamente 70 años, hasta que fue incendiado deliberadamente para impedir que las tribus bárbaras pudieran utilizarlo como vía de entrada al territorio romano desde el norte.

Con el paso de los siglos, sus restos quedaron ocultos bajo las aguas y los sedimentos del Danubio.

Ahora, la extraordinaria bajante del río permitió volver a localizar parte de aquella estructura.

La sequía que está revelando restos del pasado

El descubrimiento se produjo en medio de una persistente sequía, agravada por varias olas de calor extremo que afectaron a Europa central.

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El descenso del Danubio fue especialmente marcado en Bulgaria. Cerca de la ciudad de Ruse, en la frontera con Rumanía, el río llegó a registrar un nivel 104 centímetros por debajo de la cota mínima necesaria para una navegación segura.

La situación genera problemas para la navegación y los ecosistemas, pero también está dejando al descubierto elementos históricos que durante siglos permanecieron ocultos.

El caso del Puente de Constantino muestra hasta qué punto una alteración extrema del nivel de un río puede convertirse, inesperadamente, en una ventana hacia el pasado.

Casi 1.700 años después de su construcción, una de las grandes obras de ingeniería romana vuelve a asomarse gracias a la caída de las aguas del Danubio.

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