Una exmaestra dejó todo para proteger a los pingüinos rey y hoy cuida la única colonia de la especie en Chile

Cecilia Durán maestra chile pingüinos
Redactor
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Una historia de conservación en uno de los rincones más remotos de la Patagonia. Cecilia Durán Gafo era educadora de párvulos y nunca imaginó que terminaría dedicando buena parte de su vida a proteger pingüinos rey. Hoy, con 72 años, está al frente de un proyecto que permitió consolidar en Tierra del Fuego la única colonia estable de esta especie en Chile.

Todo ocurre en Bahía Inútil, sobre el estrecho de Magallanes. Allí, los pingüinos rey habían aparecido durante siglos, aunque durante mucho tiempo no lograron establecerse de manera permanente debido a la presión humana y a distintos depredadores.

La situación comenzó a cambiar en 2010, cuando las aves volvieron a la zona. Pero lo que parecía una buena noticia rápidamente se convirtió en un problema: la llegada de visitantes sin control puso a los animales nuevamente en riesgo.

Según contó Durán Gafo a BBC Mundo, algunas personas perseguían a los pingüinos, intentaban tocarlos, les colocaban accesorios para sacarse fotos e incluso hubo intentos de llevárselos. En apenas un año, un grupo que había llegado a contar con unos 90 ejemplares quedó reducido a solo ocho.

De maestra de jardín a guardiana de pingüinos

Durán Gafo nació en Puerto Natales y durante años trabajó como educadora de párvulos. Más tarde administró un pequeño hotel familiar, pero la situación de los pingüinos terminó modificando por completo sus planes.

Sin formación previa en conservación de fauna, comenzó a investigar por su cuenta y a pasar jornadas enteras en la costa vigilando que nadie molestara a los animales. Iba con un termo, algo para comer y su tejido, mientras soportaba las bajas temperaturas de Tierra del Fuego.

Con el tiempo, cercó unas 30 hectáreas de su propiedad para crear una zona protegida y, junto con especialistas, comenzó a organizar la visita de turistas bajo criterios de conservación.

Ese trabajo terminó dando origen a la Reserva Natural Pingüino Rey, que actualmente cuenta con un equipo de alrededor de diez personas, entre biólogos, veterinarios y especialistas en ecoturismo.

image Cecilia maestra chile pinguinos rey

De ocho ejemplares a una colonia de alrededor de 200 pingüinos

Los resultados fueron contundentes.

Cuando comenzó el proyecto quedaban apenas ocho pingüinos. Actualmente, Durán Gafo estima que puede observar alrededor de 140 adultos, además de los polluelos, lo que lleva la población total de la colonia a cerca de 200 ejemplares.

Se trata de la única colonia de pingüinos rey establecida en Chile y una de las más cercanas al continente sudamericano.

El pingüino rey (Aptenodytes patagonicus) es la segunda especie de pingüino más grande del mundo, solo superada por el pingüino emperador. Puede alcanzar cerca de 95 centímetros de altura y pesar hasta 16 kilos.

A diferencia de otras especies, no construye nidos: mantiene un único huevo sobre sus patas y lo protege bajo un pliegue de piel abdominal.

Una reserva que también funciona como centro científico

La protección de la colonia no se limita al turismo.

La reserva colabora actualmente con investigadores de distintos países y participa en estudios vinculados con la genética, el comportamiento, la alimentación y los niveles de estrés de los pingüinos.

Especialistas consideran que esta población tiene un interés científico particular porque logró adaptarse a una zona que no constituye el hábitat tradicional de reproducción de la especie.

Los pingüinos rey habitan principalmente islas subantárticas, por lo que su establecimiento en el estrecho de Magallanes permite estudiar cómo modifican sus hábitos ante condiciones ambientales diferentes.

Esta capacidad de adaptación también despierta interés frente al cambio climático y las transformaciones que podrían sufrir otras colonias en las próximas décadas.

Cómo visitar la Reserva Natural Pingüino Rey

La reserva recibe visitantes entre octubre y mayo y registra aproximadamente 15.000 personas por temporada.

Uno de los principios centrales del lugar es mantener distancia de los animales. Los visitantes pueden observarlos, pero no tocarlos ni acercarse libremente a la colonia.

Durán Gafo insiste además en algo que parece sencillo, pero que considera fundamental: recorrer el lugar sin apuro.

Además de los pingüinos, en el camino pueden observarse aves, flores, líquenes, mariposas nativas y otros elementos del ecosistema fueguino.

El proyecto también protege seis sitios arqueológicos ubicados en Bahía Inútil.

La amenaza de un posible parque eólico

Mientras la colonia continúa creciendo, la reserva enfrenta ahora un nuevo desafío.

La empresa F50Energy SpA presentó en diciembre de 2025 una solicitud de concesión marítima para utilizar cerca de 396 kilómetros cuadrados de fondo marino en Bahía Inútil con el objetivo de desarrollar un parque eólico offshore destinado a generar electricidad y producir hidrógeno verde.

La solicitud se encuentra todavía en evaluación.

Desde la Reserva Natural Pingüino Rey advierten que el proyecto podría afectar las aguas utilizadas por las aves para desplazarse y alimentarse, además de generar consecuencias sobre el ecosistema y el turismo de naturaleza de la zona.

image Cecilia maestra chile pinguinos reserva

La empresa, por su parte, señaló a BBC Mundo que conoce la existencia de la colonia y que toma en consideración las preocupaciones de las comunidades y organizaciones ambientales.

Las autoridades chilenas confirmaron que la propuesta continúa bajo análisis, incluyendo sus posibles impactos ambientales y las oposiciones presentadas al proyecto.

Una historia que empezó con ocho pingüinos

Más de 15 años después de aquella primera decisión, Durán Gafo continúa monitoreando personalmente la colonia.

Su trabajo convirtió un sector de Tierra del Fuego donde los pingüinos eran perseguidos en un espacio protegido que hoy recibe visitantes e investigadores de distintas partes del mundo.

image Cecilia maestra chile pinguinos

Su hija, Aurora Fernández, actualmente directora ejecutiva de la reserva, también participa del proyecto, por lo que la iniciativa ya comienza a atravesar generaciones.

El objetivo de Durán Gafo es simple: que los pingüinos sigan encontrando en Bahía Inútil un lugar seguro y que quienes recorran la Patagonia entiendan que visitar un entorno natural también implica cuidarlo.

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