El movimiento tuvo un hipocentro de apenas un kilómetro de profundidad y obligó a cerrar preventivamente un tramo de la carretera Mareneve, uno de los principales accesos al volcán en Sicilia.
Un sismo de magnitud 3,9 sacudió las inmediaciones del volcán Etna, en Sicilia, y provocó daños en una de las principales vías de acceso a la montaña. El movimiento se registró cerca de la localidad de Linguaglossa y generó grietas y desprendimientos en la carretera Mareneve.

El temblor ocurrió a las 12:24 y tuvo un hipocentro situado a aproximadamente un kilómetro de profundidad, por lo que fue percibido con intensidad en las zonas cercanas al volcán.
Ante el riesgo de nuevos desprendimientos, las autoridades decidieron cerrar preventivamente el tramo afectado y desplegar equipos de Protección Civil, personal forestal y técnicos municipales para evaluar las condiciones del terreno.
Cierre de accesos al Etna Norte
Los daños registrados en la carretera afectaron la circulación hacia Piano Provenzana, uno de los principales puntos de acceso al sector norte del Etna.
Las autoridades también establecieron medidas preventivas en algunos establecimientos ubicados cerca de la zona donde se produjo la fractura. Hasta el momento, no se reportaron heridos ni daños estructurales de gravedad.
El movimiento sísmico estuvo relacionado con la actividad de la falla de Pernicana, una estructura volcano-tectónica ubicada en el flanco noreste del Etna. Por ahora, no se produjo una secuencia importante de nuevos temblores después del sismo.
El movimiento ocurrió durante una jornada de actividad volcánica
El terremoto se produjo en un contexto de cambios en la actividad del Etna. Durante esa misma jornada finalizó una fase explosiva en el cráter Vorágine, que dejó de expulsar fuentes de lava y ceniza.
Poco después, el cráter Noreste registró una breve emisión de ceniza y los niveles de tremor volcánico descendieron hasta valores medios y bajos.
Sin embargo, la actividad eruptiva no desapareció por completo. En el Valle del Bove continuaron activas dos fisuras, mientras que las coladas de lava avanzaban sobre materiales emitidos durante los días anteriores.
Los relevamientos realizados en la zona situaron el frente de lava más avanzado cerca de los 1.600 metros de altitud.

El aeropuerto de Catania volvió a operar
La situación también tuvo consecuencias sobre el transporte aéreo de la región. El aeropuerto de Catania retomó sus operaciones durante la tarde después de las restricciones registradas en los días anteriores por la actividad del volcán.
A pesar de la reapertura, algunos vuelos permanecieron cancelados o fueron desviados hacia otros aeropuertos de Sicilia.
Mientras continúan los controles sobre la actividad sísmica y volcánica, los accesos al sector norte del Etna permanecen restringidos y el tránsito por las zonas afectadas quedó limitado a vehículos autorizados.







