Hace 28 años, dos hombres vivieron una situación límite a pocos metros de una caída de 60 metros en las Cataratas del Iguazú. Un desperfecto en el motor de su embarcación los dejó a merced de una de las corrientes más peligrosas del lugar y desencadenó un rescate contrarreloj que tuvo repercusión internacional.
Todo ocurrió el domingo 23 de agosto de 1998. Vilmar Rodríguez y Miguel Aguirre navegaban por la zona cuando el motor de su bote dejó de funcionar. Sin posibilidad de controlar la embarcación, la fuerza del agua comenzó a arrastrarlos directamente hacia el Salto San Martín.

La situación era desesperante. La lancha terminó precipitándose por el abismo y ambos hombres tuvieron que saltar al agua para evitar ser arrastrados. En medio de la corriente, lograron sujetarse de unas ramas y quedaron suspendidos al borde de una caída libre de aproximadamente 60 metros.
A las 15:51 se dio aviso a los Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú. Sin embargo, llegar hasta ellos no era sencillo: el lugar era prácticamente inaccesible, cualquier error podía resultar fatal y quedaban pocas horas de luz para concretar el operativo.

Ante la gravedad de la situación, se pidió apoyo a la empresa brasileña Helisul, que facilitó un helicóptero pilotado por Camilo Guedes. Del operativo participaron integrantes del Grupo de Rescate Especial (GERSI), bomberos y colaboradores de Parques Nacionales.
Tras momentos de extrema tensión, el equipo logró rescatar a Rodríguez y Aguirre sanos y salvos. La arriesgada maniobra recorrió el mundo y se convirtió en uno de los rescates más impactantes de la historia de Misiones.
Los rescatistas fueron reconocidos posteriormente por su heroica intervención en un acto realizado en el Hito Tres Fronteras. A 28 años de aquel episodio, la historia sigue recordándose como un verdadero milagro en medio de las Cataratas del Iguazú.








