Una roca labrada de origen inca fue encontrada con pintas dentro del parque arqueológico de Sacsayhuamán, en Cusco, y especialistas ya trabajan para retirar los pigmentos sin dañar la superficie.
El hallazgo se produjo en el sector Lanlacuyoq, conocido como “Zona X”, un área del complejo arqueológico con menor circulación de visitantes. La denuncia fue realizada por un guía de turismo, quien alertó sobre las inscripciones y manchas de pintura que aparecieron sobre una de las superficies de piedra.
Entre las marcas se puede identificar la inscripción “Flavio y Nixu”, además de distintos trazos en tonos rojos, rosados y fucsias.

Tras conocer la afectación, especialistas del laboratorio físico químico de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco se trasladaron hasta el lugar para comenzar las tareas de conservación. El procedimiento requiere herramientas y materiales específicos para retirar los pigmentos sin alterar las características de la roca.
La intervención se concentra principalmente en la superficie media y baja de la piedra, donde fueron detectadas las diferentes marcas. El objetivo es eliminar la pintura y, al mismo tiempo, evitar que el proceso de limpieza provoque nuevos daños sobre el elemento arqueológico.
Investigan quién realizó las pintas
La Dirección de Cultura de Cusco anunció que su área legal presentará una denuncia ante las autoridades para identificar a los responsables y determinar las sanciones correspondientes.
El arqueólogo Francisco Solís, director del parque arqueológico nacional de Sacsayhuamán, también pidió la participación de la población en el cuidado de estos espacios y destacó la importancia de preservar las evidencias arqueológicas que forman parte de la historia de la región y del país.
Además de las pintas, los especialistas encontraron en la parte inferior de la roca huellas y restos de hojas de coca. Según la información proporcionada, estos elementos corresponderían a ofrendas realizadas durante agosto.
No es la primera vez que ocurre
El episodio tiene un antecedente reciente dentro del mismo parque arqueológico. En marzo, desconocidos realizaron pintas con aerosol amarillo sobre piedras vitrificadas de la Waka de Cheqtaqaqa, también ubicada en Sacsayhuamán.
La información señala que tanto ese sector como la denominada “Zona X” no cuentan con vigilancia permanente. En el caso del lugar donde apareció la nueva afectación, además, se trata de una zona con menor tránsito de visitantes.
Ahora, mientras las autoridades investigan quiénes realizaron las pintas, los especialistas continúan trabajando sobre la roca para retirar los pigmentos y conservar el elemento arqueológico.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la dificultad de proteger un patrimonio milenario frente a intervenciones que pueden alterar de manera permanente sus restos.








