En uno de los puntos más extremos de la cordillera de los Andes, a más de 4.000 metros de altura, comenzará a tomar forma un enorme complejo modular pensado para alojar a miles de trabajadores de un proyecto minero.
La infraestructura se construirá en Batidero, un campamento ubicado en la provincia argentina de San Juan, a 4.030 metros sobre el nivel del mar y muy cerca de la frontera con Chile. Gran parte de los módulos serán fabricados en China, trasladados hasta la cordillera y posteriormente ensamblados en plena montaña.
Aunque se habla de una “ciudad modular”, en realidad se trata de una ampliación del campamento minero existente, que forma parte del Distrito Vicuña, un proyecto de cobre, oro y plata impulsado por Lundin Mining y BHP.

Un campamento que podrá recibir hasta 5.000 trabajadores
Batidero ya funciona como base de operaciones y actualmente cuenta con distintos servicios para quienes trabajan en la zona, entre ellos alojamiento, restaurante, clínica, gimnasio y espacios de recreación.
En 2025 disponía de 552 habitaciones y capacidad para 1.068 huéspedes, mientras que los trabajadores se organizaban mediante un sistema de turnos de 14 días de trabajo por 14 de descanso.
Con la nueva ampliación, el complejo incorporará aproximadamente 2.500 camas. Debido al sistema de rotación utilizado en la actividad minera, la infraestructura podrá ser utilizada por entre 3.500 y 5.000 trabajadores.
La obra fue adjudicada en junio por unos 52 millones de dólares a un consorcio integrado por las empresas chinas PowerChina y Beijing Chengdong junto con la argentina RAFA S.A. PowerChina estará a cargo de la gestión integral del proyecto.
Módulos fabricados en China y montados en plena cordillera
Uno de los aspectos más llamativos es la logística necesaria para construir esta infraestructura.
Buena parte de los módulos serán fabricados en China, para después ser trasladados hasta la cordillera argentina. Una vez allí, deberán ser ensamblados a más de 4.000 metros de altitud, en un entorno muy diferente al de una obra convencional.
La ubicación de Batidero convierte cada etapa del proyecto en un desafío logístico. Además de la distancia, la altura obliga a trabajar en condiciones particularmente exigentes.
Vivir a más de 4.000 metros
La vida cotidiana en este campamento transcurre en un ambiente de alta montaña. Batidero se encuentra a 4.030 metros, mientras que algunas de las zonas de trabajo del Distrito Vicuña alcanzan alturas todavía mayores.
El sector de Filo del Sol, por ejemplo, llega aproximadamente hasta los 5.200 metros sobre el nivel del mar.

A estas alturas, las condiciones ambientales cambian de manera considerable. La menor presión atmosférica supone una menor disponibilidad de oxígeno, mientras que el frío, la baja humedad y la mayor radiación ultravioleta forman parte del entorno habitual.
Por eso, quienes trabajan allí no realizan una visita puntual a la montaña, sino que permanecen durante varios días en altura antes de regresar a zonas de menor altitud.
El sistema de 14 días de trabajo por 14 de descanso permite organizar las jornadas de los trabajadores en este entorno extremo y alternar los períodos de permanencia en el campamento con los días fuera de la cordillera.
Así, en uno de los sectores más elevados y remotos de San Juan, una infraestructura prefabricada de enormes dimensiones comenzará a ampliar un campamento que, una vez terminada la obra, podrá albergar a miles de personas en plena cordillera de los Andes.









