Lejos de las canchas y los grandes estadios, Pelé también mantuvo durante décadas un vínculo con la vida rural. A fines de los años 60, el futbolista brasileño adquirió una extensa propiedad en Juquiá, en el interior del estado de San Pablo, rodeada por sectores de Mata Atlántica y cursos de agua.
Se trataba de la Fazenda Sossego, una estancia de unas 661 hectáreas, una superficie que suele redondearse en casi 700. Pelé la conservó durante aproximadamente 38 años y la convirtió tanto en un espacio de descanso para su familia como en un establecimiento dedicado a distintas actividades agropecuarias.
Una estancia dedicada a la producción
De la superficie total, unas 370 hectáreas estaban destinadas a actividades productivas. En el lugar se desarrollaban tareas de ganadería, cría de cerdos y piscicultura.

La propiedad llegó a contar con alrededor de 18 estanques para la cría de peces, además de sectores destinados a la producción de bananas y palmitos. También disponía de silos, corrales, caminos internos y una lechería con sistema de ordeño mecánico.
La infraestructura se completaba con viviendas para el personal y diferentes espacios destinados a organizar las actividades que se desarrollaban dentro del establecimiento.
Así, la Fazenda Sossego combinaba el funcionamiento de una unidad productiva con el uso residencial que Pelé le daba durante sus estadías.
La casa donde se alojaba Pelé
La vivienda principal de la propiedad era conocida como Casa Rústica. Tenía seis suites, una piscina y un salón destinado a reuniones y era el espacio que utilizaba el futbolista cuando permanecía en la estancia.
Pero la propiedad contaba con muchas más instalaciones. Había casi 30 suites distribuidas entre diferentes casas y departamentos destinados a los huéspedes.
También había piscinas, sauna, gimnasio, salón de juegos, dos capillas y un lago equipado con botes a pedal.
Y, por supuesto, la estancia tenía su propio campo de fútbol con vestuarios, utilizado para encuentros privados y particularmente ligado a la historia de su propietario.
Un refugio rodeado por la naturaleza
La ubicación de la Fazenda Sossego le daba además un entorno particular. La propiedad estaba rodeada por fragmentos de Mata Atlántica y atravesada por cursos de agua, en un paisaje alejado del ritmo de las grandes ciudades brasileñas.
Durante años, el establecimiento formó parte de la vida privada de Pelé y funcionó como un lugar de descanso, aunque al mismo tiempo mantuvo su actividad productiva.

En 2024, la Fazenda Sossego salió al mercado por un valor aproximado de 6,1 millones de dólares. La oferta destacaba precisamente la combinación entre las instalaciones residenciales, la infraestructura agropecuaria y el entorno natural.
Pelé murió el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años. La estancia quedó así como uno de los aspectos menos conocidos de su patrimonio y de una faceta de su vida alejada del fútbol: su relación con el campo y la producción rural.









