El fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026, de acuerdo con los pronósticos analizados por especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Sin embargo, el desarrollo del episodio no significa necesariamente que todas las regiones del país vayan a atravesar lluvias extraordinarias, inundaciones o impactos récord.
El análisis fue realizado por Alejandro Aníbal Godoy, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Universidad de Buenos Aires y profesor asociado de Meteorología Sinóptica en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP.
Qué está pasando con El Niño
Según el análisis, el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que ya se registraban condiciones compatibles con el fenómeno.

Durante agosto, las aguas del Pacífico ecuatorial presentaron temperaturas superiores a las habituales en buena parte de la región. Al mismo tiempo, se observó un debilitamiento de los vientos alisios, un aumento de la convección y un Índice de Oscilación del Sur persistentemente negativo, señales que forman parte de la evolución del episodio.
Los pronósticos indican que la intensidad podría continuar aumentando durante los próximos meses y alcanzar su máximo hacia fin de año.
Qué zonas podrían recibir más lluvias
El panorama no será necesariamente igual en todo el territorio argentino. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el SMN anticipa precipitaciones superiores a lo normal principalmente en el norte del Litoral, donde se concentran las mayores probabilidades.
La situación también presenta diferencias dentro de la provincia de Buenos Aires. Para gran parte del territorio bonaerense, el organismo prevé precipitaciones normales o superiores a lo normal durante el trimestre.
Esto, sin embargo, no significa que todas las localidades vayan a registrar lluvias por encima del promedio ni que los tres meses vayan a ser particularmente lluviosos.
Por qué El Niño no significa lo mismo en todas partes
Uno de los puntos destacados por el análisis es que la presencia de un El Niño fuerte no permite anticipar por sí sola un determinado impacto meteorológico en cada región.

Las condiciones pueden variar según la zona y el período analizado. Por eso, aunque exista una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales en determinados sectores, no se puede interpretar el pronóstico como una garantía de lluvias extraordinarias o inundaciones.
En este contexto, la evolución del fenómeno durante los próximos meses será clave para determinar cómo se manifiestan sus efectos en cada región.
Por ahora, los pronósticos señalan un escenario de fortalecimiento de El Niño hacia fin de año, con el norte del Litoral como una de las zonas donde se esperan las mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las habituales.









