Una cabaña y granja de Tandil abrió una convocatoria para viajeros que quieran cambiar la rutina urbana por una experiencia en contacto con la naturaleza. La propuesta contempla 24 horas de colaboración por semana, alojamiento gratuito, internet y un día libre, sin necesidad de contar con experiencia previa.
La iniciativa está dirigida a personas que viajen solas, parejas y dúos, tanto argentinos como extranjeros, interesados en participar de las actividades cotidianas del establecimiento y compartir una experiencia de intercambio cultural en las sierras bonaerenses.

A diferencia de unas vacaciones tradicionales, el voluntariado propone involucrarse en el funcionamiento del lugar, colaborar con distintas tareas y aprender durante la estadía. Las actividades varían según la época del año y las necesidades de la granja, por lo que quienes se sumen pueden participar en proyectos diferentes.
Uno de los trabajos que se encuentra en marcha es la construcción de un temazcal de barro, una estructura tradicional utilizada para baños de vapor. También hay tareas vinculadas con el mantenimiento de las instalaciones, la huerta y la atención de los huéspedes.
Qué tareas deben realizar los voluntarios
La carga horaria prevista es de 24 horas semanales, distribuidas de acuerdo con las necesidades del establecimiento. Entre las actividades se encuentran la limpieza de habitaciones, baños, cocina y espacios comunes, el mantenimiento de senderos y áreas exteriores, y la colaboración en trabajos sencillos de pintura, carpintería, construcción o reparación.
Además, los participantes pueden ayudar con la preparación y el servicio de comidas, la recepción de huéspedes y el cuidado de la huerta, especialmente durante las temporadas de siembra, mantenimiento y cosecha.
La convocatoria no exige experiencia previa. Sin embargo, se espera que los voluntarios tengan predisposición para colaborar, respeten las normas de convivencia y se adapten a la dinámica de un espacio compartido.
La propuesta está abierta tanto a quienes viajan individualmente como a parejas y grupos de dos personas que quieran vivir la experiencia juntos.
Alojamiento gratis, internet y un día libre
A cambio de su colaboración, los voluntarios reciben alojamiento sin costo y acceso a diferentes comodidades durante su estadía. Las alternativas incluyen una habitación compartida con otros viajeros o un espacio de camping para quienes prefieran instalar su propia carpa.
El establecimiento también ofrece una cocina equipada para preparar comidas, conexión a internet de velocidad básica y uso gratuito de la lavandería. A esto se suma un día libre por semana, que permite aprovechar el tiempo para descansar o recorrer los alrededores.
La experiencia está orientada a la convivencia y al contacto con el entorno natural. La organización promueve una dinámica basada en el respeto por el medioambiente, la cooperación y el intercambio entre personas con distintas experiencias y procedencias.
Si bien el alojamiento está incluido, hay gastos que quedan a cargo de cada participante. La propuesta no cubre pasajes, transporte interno, seguro de viaje ni trámites migratorios, por lo que conviene contemplarlos antes de organizar la estadía.
Cómo postularse al voluntariado en Tandil
Las personas interesadas pueden consultar la convocatoria a través de Worldpackers, una plataforma que conecta a viajeros con anfitriones que ofrecen experiencias de voluntariado a cambio de alojamiento y otros beneficios.
Para postularse, deben crear una cuenta, completar su perfil con información personal e intereses, localizar la oportunidad en la cabaña y granja de Tandil y revisar las condiciones establecidas por el anfitrión. Luego, pueden enviar una solicitud con una breve presentación y esperar la respuesta para coordinar las fechas y los detalles de la estadía.

Antes de confirmar, es importante verificar la disponibilidad para las fechas elegidas, la distribución concreta de las horas de colaboración y las condiciones del alojamiento.
Para quienes buscan conocer Tandil desde una perspectiva diferente, esta propuesta combina tareas rurales, convivencia y tiempo al aire libre. Una alternativa para descubrir las sierras bonaerenses mientras se participa de un proyecto cotidiano y se reducen los gastos de hospedaje.









