Arabia Saudita volvió a acelerar uno de sus proyectos más ambiciosos: la gigantesca Jeddah Tower, futura torre que promete convertirse en el edificio más alto del planeta.
La obra alcanzó recientemente las 100 plantas, una señal clara de que el megaproyecto retomó impulso tras años de demoras, pausas e incertidumbre.

Cuando esté terminada, la torre superará los 1.000 metros de altura, convirtiéndose en la primera construcción de la historia en romper la barrera del kilómetro vertical. Eso la colocará por encima del actual récord mundial, el Burj Khalifa, que mide 828 metros.
Ubicada en Yeda, la torre será el corazón de la futura Jeddah Economic City, un enorme desarrollo urbano de más de 5,3 millones de metros cuadrados, pensado como nuevo centro económico y residencial.
El proyecto forma parte de Vision 2030, el plan estratégico saudí para diversificar su economía y reducir la dependencia del petróleo.

La estructura fue diseñada por el estudio estadounidense Adrian Smith + Gordon Gill Architecture, y su silueta estilizada está inspirada en la forma de un avión de papel plegado, buscando máxima eficiencia estructural.
La finalización está prevista para agosto de 2028, y su costo estimado oscila entre 1.200 y 2.700 millones de dólares.
Más que un rascacielos, Arabia Saudita quiere levantar un nuevo símbolo global de poder, lujo y ambición arquitectónica.









