Se hizo súper viral la historia del metro en una ciudad de Europa que promovía la lectura a los usuarios con viajes gratis. No tenemos que ir tan lejos para conocer proyectos de este tipo: desde 2006, Medellín tiene un proyecto llamado “Bibliometro” (mezcla de la palabra biblioteca y metro) en la que espacios repartidos en diferentes estaciones de la ciudad se encargan de prestar libros y revistas a viajeros.

¿La finalidad de esta iniciativa? Promover la lectura y ayudar así al entretenimiento y aprendizaje de los pasajeros.

En las estaciones de Itagüí, San Antonio, Acevedo y Níquia se pueden encontrar más de 10.000 títulos diferentes para elegir. Además también hay internet gratis, tertulias, talleres literarios y clases de inglés e informática.

Palabra de honor

Los libros del proyecto “Palabras rodantes”, que pueden encontrarse en todas las estaciones, están a completa disposición de las personas:  todo el mundo puede tomar un libro PRESTADO sin necesidad de dejar documentación ni registro.

“746.000 libros están “rodando” por todo Medellín”

Obviamente que ese libro no tiene que quedarse contigo sólo durante el trayecto del metro: es posible llevarlo a casa para continuar la lectura allí. El único compromiso (de palabra, por eso vale más) es que todo los libros que se tomen deben ser devueltos una vez que sean leídos. Y algo importante es que no tiene que ser en la misma estación en el que se retiró, puede ser en cualquiera.

Más gente leyendo

Reading

“63% de los usuarios del Bibliometro consideran que leen más”

Cuatro años después de haber lanzado este proyecto se realizó una encuesta para ver cómo había impactado esta iniciativa en la lectura de las personas que participaron, y el resultado fue muy bueno: se calcula que antes de los Bibliometros las personas leían aproximadamente 6,1 libros al año. Después de la implementación del programa, subió a 17,1.

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