¿Por qué la viralización del carpincho evoca la necesidad urgente de una Ley de Humedales en Argentina?

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Editora / Travel Content Editor
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En países como Estados Unidos y Japón, el carpincho es conocido y distinguido por una forma de actuar muy relajada, con ojos comúnmente cerrados y una presencia por demás pacífica. Mientras para el hemisferio norte es todo un sinónimo de relajación y paz, en el hemisferio sur parece haber irrumpido la tranquilidad de quienes viven en Nordelta, uno de los barrios privados más exclusivos de Argentina. Tal desencanto y repudio hacia el ejemplar por parte de esta clase social ha provocado una lluvia de memes en redes sociales pero… ¿por qué deberíamos reírnos menos y preocuparnos más?

Según ha indicado Greenpeace Argentina, la organización que contempla un movimiento global que posee presencia en 55 países de todo el mundo y trabaja por el cuidado del medio ambiente, el carpincho es una especie autóctona del Delta del Paraná y la proliferación de proyectos urbanísticos ha provocado la reducción de su hábitat. Lo que a simple vista presupone un par de chistes sobre el tema y alguna que otra burla a la distinción de clase, deja a la vista en realidad una problemática aún mayor: la necesidad y urgencia de la sanción de una Ley de Humedales en Argentina.

En parte, el fenómeno se debe a la presencia de numerosos proyectos inmobiliarios ubicados sobre humedales, particularmente sobre el Delta del Paraná. Según datos de Fundación Humedales, en 2018 ya había registradas 543 urbanizaciones construidas y proyectadas en el Delta del Paraná y en las planicies de inundación de los ríos y arroyos tributarios a este sistema.

Como consecuencia de esto, los carpinchos, como otras especies autóctonas del Delta, vieron modificado su hábitat por cambios profundos e irreversibles en el uso del suelo, lo que provocó que las funciones del humedal se vean afectadas. Esto promovió también una reducción de su hábitat y un desplazamiento forzoso.

Para poner un poco en contexto, cabe destacar que el carpincho proviene de la familia de los cávidos. También llamado capibara o chigüiro, este animal acostumbra a frecuentar zonas terrestres de los bosques y sabanas tropicales hasta casi los 2.000 metros sobre el nivel del mar. Su nombre científico es ‘hydrochaeris’ y significa ‘cerdo de agua‘ en griego. Oriundo de América del Sur, es mundialmente reconocido como el «roedor de mayor tamaño y peso del mundo«.

La Viralización Del Carpincho Evoca La Necesidad Urgente De Una Ley De Humedales En Argentina
La viralización del carpincho evoca la necesidad urgente de una Ley de Humedales en Argentina

El término capibara proviene de la lengua guaraní y representa el ‘señor del pasto‘, seguramente en alusión a su alimentación y/o hábitat natural. En los últimos días ha ocupado gran parte de los chistes en cuanto a temas de agenda en Argentina y de hecho ha cruzado las fronteras nacionales hasta llegar al diario británico The Guardian, quien publicó una nota referida al debate. Sin embargo, lo cierto es que, más allá de la gracia sobre el tema, poco se enuncia acerca de las complejidades de fondo que hay en su aparición por entornos urbanos.

Los expertos intentan por estas horas encontrarle una solución al problema de convivencia que tienen los vecinos de Nordelta, en el municipio de Tigre, con las decenas de carpinchos que se están paseando por sus calles y parques. Si bien no hay nada certero aún, pero los especialistas coinciden en que relocalizar a los roedores no es la respuesta y que el respeto a la biodiversidad estará por encima de todo. Así lo indicaron el pasado viernes la Asociación Vecinal Nordelta (AVN), que administra los barrios, la Dirección de Flora y Fauna bonaerense, la Municipalidad de Tigre y especialistas del Conicet que trabajan para buscar una solución que permita preservar el equilibrio ecológico.

Al respecto, los ambientalistas exigen con más razón una Ley de Humedales que contemple la realización de un inventario nacional de humedales, el aplazamiento de actividades económicas sobre estos ecosistemas hasta que no se haya finalizado el inventario, la figura del delito penal con multas significativas para quienes los dañen. En Argentina los humedales representan aproximadamente el 21% del territorio, pero no existe un marco legal que los proteja.

“Para los carpinchos hubo una pérdida importante de su espacio. Antes, donde estaba el barrio había un humedal, por lo que su traslado es prácticamente imposible… Habría que relocalizar a las personas si lo pensamos desde el punto de vista ecológico-ambiental”

Alejandro Inti Bonomo, director de la licenciatura en Gestión Ambiental de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

Tales ecosistemas ayudan a mitigar los efectos que provocan las sequías y las fuertes lluvias, regulando el clima, pero, desafortunadamente, están siendo amenazados por actividades como la ganadería, los proyectos inmobiliarios y la minería.

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