En el oeste de Montana, una pareja decidió proteger de manera permanente un terreno que adquirió hace más de dos décadas y que hoy funciona como refugio para distintas especies de fauna silvestre. Sean y Melodye Rooney establecieron una servidumbre de conservación sobre las 23 hectáreas de su propiedad, ubicada junto al río Stillwater, para impedir que el terreno pueda ser subdividido o destinado al desarrollo inmobiliario.
El campo se encuentra al oeste de Whitefish y conserva casi 1,6 kilómetros de costa sobre el río, además de bosques ribereños, matorrales, humedales y áreas agrícolas. Entre los animales que utilizan este espacio se encuentran pumas, osos y distintas especies de peces.
Un campo familiar que se convirtió en área protegida
Los Rooney compraron el terreno en 2003, junto con los padres de Sean. Con el paso de los años fueron adquiriendo la propiedad completa y actualmente viven allí durante todo el año.

La parcela combina distintos ambientes naturales. Cuenta con bosques ribereños, humedales y matorrales, además de más de 8 hectáreas destinadas a la producción de heno.
La decisión de proteger el terreno no significa que la familia haya dejado de utilizarlo. La servidumbre de conservación permite que continúen viviendo allí y desarrollando actividades agrícolas, pero establece límites permanentes para evitar una futura subdivisión o urbanización.
Cámaras para saber qué animales recorren el terreno
Para conocer mejor la fauna que utiliza la propiedad, la familia instaló cámaras de fototrampeo. Los registros forman parte de Snapshot USA, un programa nacional de monitoreo de mamíferos coordinado por el Smithsonian Institution.
Las imágenes permitieron descubrir que el terreno funciona como paso para diferentes especies.
Uno de los registros más llamativos ocurrió cuando Brigit Rooney, hija de Sean y Melodye y coordinadora del programa Snapshot US, revisó las fotografías tomadas por las cámaras. En una de ellas aparecía ella misma frente al dispositivo. Ocho minutos después, la misma cámara captó a un puma pasando por ese lugar.
El episodio permitió observar de manera concreta cómo estos animales utilizan los senderos y espacios naturales de la propiedad.
Un corredor para la fauna en Montana
La ubicación junto al río Stillwater tiene un valor especial para la conservación. El curso de agua funciona como corredor para diferentes especies y conecta este sector del valle con otras áreas naturales protegidas.
El terreno, además, se encuentra cerca de otras propiedades alcanzadas por servidumbres de conservación de Flathead Land Trust, así como de terrenos pertenecientes al U.S. Forest Service y al Stillwater State Forest.
Incluso antes de establecerse la protección permanente, la importancia del lugar ya había llamado la atención de especialistas. Durante su primera visita a la propiedad, Ryan Hunter, especialista en protección de tierras de Flathead Land Trust, contó que llegó a observar un oso sumergido en el río Stillwater.
Qué implica proteger el terreno

La servidumbre de conservación mantiene la propiedad en manos de la familia Rooney, pero establece restricciones permanentes sobre determinados usos del terreno. Flathead Land Trust conserva los derechos establecidos en el acuerdo y supervisa que las condiciones se cumplan.
El objetivo es preservar hábitats, humedales, zonas ribereñas y espacios abiertos, mientras los propietarios pueden continuar utilizando la tierra dentro de los límites establecidos.
Además de beneficiar a los mamíferos que atraviesan el campo, la protección contribuye a conservar la calidad del agua del Stillwater. El río proporciona hábitat para especies de peces como la trucha toro y la trucha degollada de ladera occidental.
Así, las 23 hectáreas que la familia compró hace más de 20 años no solo continúan siendo su hogar y un espacio para la producción de heno. También forman parte de un corredor natural que permite que la fauna siga desplazándose por el oeste de Montana.









