La ciudad considerada la capital del buceo en Argentina se prepara para un proyecto inédito: la creación del primer parque de arrecifes artificiales subacuáticos de la región. La iniciativa busca proteger el ecosistema marino y, al mismo tiempo, abrir una nueva puerta a la investigación científica.
El proyecto, llamado Restingas Parque Malevo Medina, estará ubicado en las aguas del Golfo Nuevo y estará compuesto por 20 bloques de hormigón ecológico diseñados para imitar los arrecifes rocosos patagónicos. La idea es que estas estructuras sirvan como base para que distintas especies marinas comiencen a colonizar el área de forma natural.

Detrás de la iniciativa está el instructor de buceo Patricio Cartelli, quien impulsó la propuesta con un objetivo claro: reducir el impacto del buceo sobre los ecosistemas naturales. En una zona donde esta actividad es tan popular, generar espacios alternativos puede ser clave para aliviar la presión sobre los hábitats originales.
El parque será de acceso libre tanto para buceadores como para científicos. Investigadores del CONICET podrán estudiar de cerca cómo interactúan las especies con esta nueva estructura, en lo que se considera un verdadero experimento ambiental a cielo abierto.
A diferencia de otros arrecifes artificiales creados a partir de barcos hundidos o estructuras metálicas, este proyecto apuesta por materiales más duraderos y amigables con el entorno. El hormigón ecológico permite replicar mejor las condiciones del fondo marino sin degradarse rápidamente con el tiempo.

Aunque existen experiencias similares en distintas partes del mundo, en el Golfo Nuevo será la primera vez que se implemente algo así con fines científicos y de conservación. Los resultados podrían marcar un antes y un después en la forma de gestionar la biodiversidad marina en zonas turísticas.
Con su puesta en marcha prevista para fines de abril, este parque no solo promete convertirse en un nuevo atractivo, sino también en un aliado clave para entender y proteger la vida bajo el mar.









