En las alturas de la región peruana de Cusco, una antigua ciudadela inca comenzó a captar la atención internacional por sus dimensiones, su riqueza arqueológica y los misterios que aún esconde. Se trata de T’aqrachullo, también conocida como “María Fortaleza”, un complejo ubicado en la provincia de Espinar que podría estar vinculado con la legendaria ciudad inca de Ancocagua mencionada en antiguas crónicas coloniales.
El nombre T’aqrachullo proviene del quechua: “T’acra” significa “roca madre” y “Chullo” hace referencia al “agua congelada”, en alusión a las fuentes naturales presentes en la zona. Durante la época colonial, el sitio fue rebautizado como María Fortaleza, nombre que todavía utilizan muchos habitantes locales.

El complejo arqueológico ocupa unas 17 hectáreas y se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, rodeado por cañones y montañas. Las investigaciones impulsadas desde 2019 permitieron documentar casi 600 estructuras, entre viviendas, templos, corrales, espacios ceremoniales, escalinatas y sectores defensivos, lo que demuestra que no se trataba de un asentamiento menor, sino de un importante centro político, económico y religioso del Tahuantinsuyo.
Uno de los descubrimientos más impactantes ocurrió en 2022, cuando arqueólogos hallaron un depósito con casi 3.000 lentejuelas elaboradas en oro, plata y cobre. Las piezas estaban envueltas en cuero de camélido y habrían formado parte de ornamentos utilizados por la élite incaica en ceremonias religiosas.
Además de estos objetos, también aparecieron collares, herramientas de piedra y restos de cerámica vinculados a rituales dedicados al agua y al sol. Los especialistas creen que el sitio tuvo una ocupación continua durante siglos y que antes de los incas ya había sido utilizado por culturas como Pukara, Wari y Qollao.

Otro dato clave es que por T’aqrachullo pasaba un tramo del Qhapaq Ñan, el famoso sistema vial andino que conectaba distintos territorios del Imperio Inca. Esta ubicación estratégica reforzaría la teoría de que el lugar tuvo un enorme valor ceremonial y administrativo.
Aunque muchos lo compararon con Machu Picchu, los arqueólogos aclararon que ambos sitios tienen características muy diferentes. Sin embargo, el descubrimiento de T’aqrachullo ya es considerado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de Sudamérica en los últimos años y podría cambiar parte de la historia conocida sobre el mundo inca.








