El misterioso encanto de viajar solo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

Cuántos de nosotros hemos hecho planes para viajar con amigos, familia, pareja, etc, pero luego a “la hora del té” resulta que la única persona que va a viajar es uno solo.

Desde entonces me preguntaba qué necesidad tenemos las personas para encajar en una sociedad donde pensamos que se necesita siempre estar acompañados por los demás para cualquier tipo de actividad y desde entonces he aprendido que para disfrutar de los pequeños momentos en la vida no se necesita estar siempre acompañado y que para ser buena compañía para los demás debes ser buena compañía para ti mismo.

Disfrutar de los momentos en que estás solo haciendo cualquier cosa, y la verdad es que me he vuelto más independiente y disfruto de mis momentos cuando estoy solo, llevo un buen tiempo viajando en solitario y créanme que mis mejores experiencias han sido cuando salgo al mundo disfrutando de mi propia compañía.

Mi última experiencia fue el pasado invierno planeaba conocer Europa central y como en la mayoría de mis planes no encontraba gente que se acople, entonces me embarqué solo, el plan era recorrer 5 ciudades, Viena, Budapest, Bratislava, Praga y Munich, disponía de 15 días, tiempo suficiente para tal empresa y mi primera parada fue Viena país de compositores clásicos, emperadores y del famoso Schnitzel.

Siempre en mis viajes busco la manera más conveniente para viajar, hospedarme y conocer gente, en este caso me iba a quedar con Angelika una amiga que me ofreció hospedaje por medio de Couchsurfing.

Mi vuelo llegaba en Noche Buena y después de un retraso de 8 horas en el aeropuerto de Alicante, llegaba cerca de media noche a su casa, ella tenía pensado preparar una cena típica vienesa para los dos. Al llegar con ella, pude conocerla en persona compartir una cena típica deliciosa del país y conocer más sobre su vida y ella de la mía.

De inmediato conectamos al tener las mismas fascinaciones, viajar, conocer diferentes culturas, vivir nuevas experiencias, incluso me agrado saber que el viajar a Sudamérica y conocer Ecuador era uno de sus próximos objetivos así que me ofrecí a devolverle el favor cuando ella viaje por esas latitudes.

Durante el vuelo coincidí con una chica también ecuatoriana que viajaba con dos chicas mexicanas y fuimos juntos hasta el centro de la ciudad, pues habíamos quedado en vernos esa tarde. Salimos a dar una vuelta por la ciudad y ya en la noche decidimos ir a un pub local y pasamos un buen momento no sin antes compartir redes sociales, despedirnos como buenos amigos y esperar que nuestro próximo encuentro sea en cualquier otro lugar del planeta.

Han pasado tres días y me dispongo a salir para Budapest, en un principio dudaba en añadir esta ciudad a mi travesía, pero ahora se que sin duda esta ciudad es de lo mejor que encontré en este viaje, arquitectura, vida nocturna, muchas cosas que hacer y lugares por conocer me esperaban en una ciudad que lo tiene todo.

Budapest es un lugar impresionante, donde vuelvas la mirada encontrarás lugares fascinantes e interesantes.

Luego del tour obligatorio por la ciudad, en el hostel conocí a Hadar un chico israelí que viaja ligero de equipaje al igual que yo, quedamos en conocer los famosos baños termales de Szechenyi y salir en la noche con dos amigas que conoció el día anterior.

Mi estadía se ha alargado un día más y quien sufre este cambio de itinerario de última hora es Bratislava solo llegaré y haré una parada técnica para comer, la tendré pendiente para mi próximo viaje.

El reloj marca las 17:00 pero es invierno, ya es de noche y empieza a nevar en Praga, en mi cartera encuentro tickets de museos, city tours, antros, recibos, dólares, euros, florines y ahora tengo cambiar algo de efectivo a coronas checas, esto puede estresar a cualquiera.

Apenas tengo tiempo de tomar una ducha y salir, por medio de una app para conocer gente he coincidido con Emma, neozelandesa radicada en California, es su segundo viaje en Praga y desea mostrarme la ciudad. Recorremos el centro y después de deambular por varios bares con una cata de cervezas improvisada terminamos en un bar con música en vivo en el centro histórico.

He conocido la ciudad y sus rincones más pintorescos. Tomo el autobús que me llevara hasta Munich, mi siguiente parada, allí me espera Anna una amiga rusa que conocí cuando vivía en Grecia, se ha ofrecido a alojarme y pasar año nuevo conmigo y sus amigos.

Me enseña la ciudad, la catedral y plaza principal que me recuerdan a la de Bruselas, su reloj que se asemeja a un gran reloj cucú gigante, me deja impresionado.

Antes de terminar mi viaje quiero ir a conocer la famosa selva negra alemana y el castillo de Neuschwanstein, sí, el mismo en el cual se inspiró Walt Disney para crear los castillos de sus parque temáticos.

En este viaje muchos han sido los momentos en los cuales me he quedado sin aliento contemplando los diferentes lugares que he recorrido, pero ninguno como este, el castillo es simplemente colosal, y guardo aquella postal en mi álbum mental de lugares a los que definitivamente tengo que volver.

En un resumen final de mi viaje, el presupuesto empleado casi dobla lo inicialmente planeado, a pesar de cambios de itinerario, vuelos retrasados, horas de viaje incluso la mala experiencia en Praga, este viaje ha sido más que estupendo y provechoso.

A pesar de que en estas épocas extraño mucho a mi familia y amigos trato de sacarle el mayor provecho posible. Lo importante siempre será disfrutar de tu compañía, disfrutar de tu soledad, para luego disfrutar de la compañía de los demás.

Al fin  y al cabo de eso se trata la vida, de vivir las experiencias que queremos recordar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esto te puede interesar ...
Islandia lanza un programa de visas para personas que trabajan a distancia para reactivar el turismo

Islandia lanza un programa de visas para personas que trabajan a distancia para reactivar el turismo

Islandia está buscando nuevas formas de estimular el turismo y para eso lanza un programa de visas que permite que trabajadores de diferentes lugares puedan ir a visitar el país. La misma durará por un período de seis meses y, si bien está abierta a personas extranjeras, hay ciertas condiciones claves con las que hay que cumplir.

Islandia es uno de los países que aprovechó la “pausa” que generó la pandemia de coronavirus en muchos aspectos para realizar mejoras tanto en sus carreteras como en sus diferentes sitios turísticos. En este país, el turismo constituye el 42% de su economía y esa pausa, si bien sirvió para algunas cosas, generó un gran impacto en los ciudadanos que dependen del turismo como medio de vida. Al igual que sucedió en varios lugares alrededor del mundo.

Islandia lanza un programa de visas para personas que trabajan a distancia para reactivar el turismo
Foto de Adam Jang en Unsplash

En vistas de impulsar el turismo y motivar a las personas a viajar allí, Islandia expandió su programa de visas para poder permanecer en el país por un largo período de tiempo. En un principio, este programa solo comprendía a personas provenientes de países que formen parte del Espacio Schengen pero ahora se ha extendido a más lugares. El mismo plantea que ciudadanos extranjeros que trabajen de forma remota para compañías que no sean islandesas podrán aplicar para permanecer por un período de seis meses, tanto ellos como sus familias. Así lo informa el sitio oficial de Work in Iceland.

Islandia lanza un programa de visas para personas que trabajan a distancia para reactivar el turismo
Foto de Jonatan Pie en Unsplash

En el sitio establecen que “Para que le otorguen permiso para la estadía extendida, la persona en cuestión debe demostrar una relación de trabajo con una compañía extranjera (o verificar que trabaja por su cuenta en el país en el que tiene residencia permanente) y cumplir con los ingresos y seguro médico requeridos“. De acuerdo al sitio de noticias Bloomberg, el ingreso necesario para poder aplicar es de, mínimo, un millón de coronas islandesas por mes, lo cual equivale, aproximadamente, a 7360 dólares por mes o 88000 dólares anuales.

Hasta el momento no fue informado a partir de cuándo se puede aplicar ni la documentación que hay que presentar, pero desde Work in Iceland anunciaron que pronto tendrán más información.

Para más noticias como esta ¡síguenos en Instagram!

Otras publicaciones que pueden interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO