El hotel abandonado en plena Cordillera de los Andes que fue el más alto del mundo

O4L3ADEGKJBH3J5YT2UDIMBMSY
Redactora
5/5 - (1 voto)

Argentina esconde rincones extremos donde la geografía desafía cualquier lógica. En el corazón de la Cordillera de los Andes, a más de 4.370 metros de altura, existe un hotel abandonado que supo ostentar un récord mundial y que hoy permanece como un gigante silencioso entre montañas.

Se trata del Hotel Plaza de Mulas, ubicado dentro del Parque Provincial Aconcagua, en Mendoza. Construido en la década del 90, el proyecto nació con un objetivo ambicioso: ofrecer un espacio de descanso confortable para los montañistas que se preparaban para alcanzar la cumbre más alta de América.

image p2nzkI0iV 2000x1500 1

Su construcción fue una verdadera hazaña. No había rutas, ni grúas, ni infraestructura convencional. Los materiales llegaron en su mayoría a lomo de mula o en vehículos especialmente adaptados para soportar la altura y el terreno hostil. Apenas abrió sus puertas, el hotel se ganó un título singular: fue considerado el hotel más alto del mundo.

Durante sus años de funcionamiento, el lugar se transformó en un punto clave para escaladores de todo el planeta. En un entorno extremo, ofrecía comodidades impensadas para esa altitud: habitaciones privadas, espacios cerrados para resguardarse del frío y hasta servicio gastronómico, funcionando como una base “de lujo” antes del ascenso final al Aconcagua.

image O4L3ADEGKJBH3J5YT2UDIMBMSY 1

Sin embargo, sostener un hotel a casi 4.400 metros sobre el nivel del mar resultó, con el tiempo, una tarea inviable. Las bajas temperaturas, la falta de oxígeno, las tormentas frecuentes y la compleja logística para abastecerlo elevaron los costos a niveles imposibles de mantener.

Entre los cambios en la dinámica del montañismo y las dificultades operativas, el proyecto comenzó a perder sentido. Finalmente, entre 2010 y 2013, el Hotel Plaza de Mulas dejó de funcionar como alojamiento turístico y cerró definitivamente esa etapa.

Hoy, aunque el campamento base continúa activo con refugios modernos y servicios esenciales, la antigua estructura de hormigón y ladrillo muestra un marcado deterioro. Aun así, permanece en pie como una postal detenida en el tiempo: un símbolo de ambición, exploración y desafío humano en uno de los entornos más extremos del planeta.

5/5 - (1 voto)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *