Durante años, Islandia fue conocida no solo por sus volcanes, glaciares y paisajes extremos, sino también por un dato curioso: era uno de los pocos destinos del mundo prácticamente libre de mosquitos. Sin embargo, eso acaba de cambiar.

A fines de 2025, el Instituto Islandés de Historia Natural confirmó la presencia del mosquito Culiseta annulata, una especie adaptada al frío que ya habita en distintas regiones de Europa. El hallazgo encendió alertas entre científicos y especialistas en medio ambiente.
Los insectos fueron encontrados en una granja de Kjós, a una hora de Reikiavik, por el aficionado a la entomología Björn Hjaltason. En total detectaron tres ejemplares: dos hembras y un macho.
Según expertos, la llegada de esta especie podría explicarse por una combinación de factores: aumento del turismo internacional, crecimiento del tráfico aéreo y marítimo, y el cambio climático, que suaviza las temperaturas extremas que antes impedían su supervivencia.

Islandia recibe cada año miles de viajeros atraídos por sus auroras boreales, aguas termales como Laguna Azul, cascadas monumentales, géiseres y playas negras como Reynisfjara, considerada una de las más impactantes del planeta.
Ahora, además de sus paisajes únicos, el país enfrenta un fenómeno inesperado: la posible instalación estable de una especie invasora en un ecosistema históricamente aislado.
Por el momento, las autoridades continuarán monitoreando la zona para saber si se trató de un caso aislado o del inicio de un cambio mucho mayor.









