La niña que pasó sus primeros 10 años entre los animales de la sabana africana

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La verdadera niña de la selva existe, se llama Tippi Benjamine Okanti Degré. Si bien hoy es toda una mujer, que ya no vive en África, sus primeros diez años fueron toda una aventura.

Los padres de Tippi, Sylvie Robert y Alain Degré, ambos fotógrafos franceses y apasionados de la naturaleza, se dedicaron a viajar por África desde su nacimiento, en 1990, hasta que tuvo diez años.

Para la pequeña niña, vivir entre elefantes, leopardos y una gran vegetación era lo normal. Y, para los padres, fue la mejor crianza que le podrían haber dado.

“Fue mágico vivir la naturaleza en libertad junto a Tippi”

Ella nació y se crió hasta los diez años en plena naturaleza, con la compañía de todo tipo de animales la mayor parte de su tiempo. La pequeña niña rápidamente creó un vínculo mágico con los animales. Como con Abu, un elefante de 28 años y JB, un leopardo huérfano. Además de cocodrilos, leones, jirafas y avestruces.

“Criarla en el desierto africano fue una de las mejores decisiones que he tomado y no me arrepiento de ello”

También creó un fuerte lazo con los Bosquimanos e Himbas, tribus de Kalahari que le enseñaron su lengua y los grandes secretos de supervivencia en el desierto. Era una más de la tribu.

Después de estar viviendo 10 años en África, para finales de 1999, Tippi y sus padres se mudaron a París (Francia). Desde entonces, han contado su historia en entrevistas, a través de libros y videos.

Algunas de las fotos de su infancia

Autor: tippi.okanti
Autor: tippi.okanti
Autor: tippi.okanti
Autor: tippi.okanti
Autor: tippi.okanti
Autor: tippi.okanti
Dibujamos todo un crucero por Europa, mirá: lab.intriper.com/costa-cruceros

Dibujamos todo un crucero por Europa, mirá: lab.intriper.com/costa-cruceros

Esta pareja hizo que una selva renaciera y creó un santuario de vida silvestre

Autor: Miles to the wild

A veces hacen falta solo dos personas para dejar una gran huella positiva en el planeta. Este matrimonio es un gran ejemplo de eso: juntos, pasaron los últimos 25 años comprando y reforestando tierras desérticas y agotadas, de las cuales los agricultores y granjeros ya no podían sacar ningún beneficio. Todo ese esfuerzo tuvo la finalidad de transformar la zona en una espectacular reserva natural y los resultados son asombrosos.

Pamela y Anil Malhotras

Ellos se conocieron en Estados Unidos y  se casaron en los 1960s. En 1986 viajaron a la India para asistir al funeral del padre de Anil. Fue en ese momento que tomaron la drástica decisión de mudarse a ese país. Aunque ese tipo de elección, generalmente, estaría motivada por algo positivo, en este caso, lo que los impulsó fue todo lo contrario: el terrible estado de la naturaleza. Desde el primer momento, su traslado tuvo que ver con la determinación de cambiar esa situación. Continuar leyendo…

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Ahora puedes dormir en una pequeña cabaña llena de abejas en Rumania

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería vivir en una colmena? ¿No? Yo tampoco, pero ahora puedes experimentarlo durmiendo en una pequeña cabaña llena de insectos zumbantes.

No parece la experiencia más relajante, pero en realidad se ofrece como una forma de calmar a los clientes estresados, según el propietario Vasile Nasca.

El hombre de 45 años trabaja como apicultor en la comuna de Santana de Mures, en el condado de Mures, en el centro-norte de Rumanía, y afirma que el zumbido de las abejas ayuda a las personas a relajarse, estimula el sistema nervioso y mejora la audición.

Después de haber trabajado con abejas durante 20 años, Nasca sabe lo que hace y ahora ofrece a las personas la oportunidad de disfrutar de sesiones terapéuticas en una cabaña de madera donde los clientes pueden acostarse en una cama junto a cuatro colmenas horizontales y escuchar los zumbidos de las abejas.

Nasca explicó: ‘Heredé la pasión de mi padre Alexandru Nasca, conocido en la zona como Sandy Stuparul, quien tiene 83 años y aún trabaja como apicultor’.

‘También es mi principal ayudante, aunque algunas personas pueden pensar que es demasiado mayor. De hecho, el trabajo le ayuda a mantenerse activo y todavía se siente joven de corazón’.

‘No me considero mejor que otros apicultores, pero teniendo tanta pasión y experiencia con las abejas, y viendo lo que han estado haciendo otros países, pensé que sería una buena idea ofrecer esa terapia’.

Nasca agregó que, si solo produjera miel, no ganaría suficiente dinero para mantener el negocio en marcha, por lo que “decidió hacer más con las abejas”.

Nasca dijo que el zumbido de las abejas puede usarse como tratamiento terapéutico para muchas dolencias, como pérdida de audición, depresión, migrañas, estrés o fatiga, y que acostarse en una cabaña con los insectos también puede evitar que las personas les tengan miedo.

El apicultor recibió fondos de la UE para desarrollar su centro de terapia del zumbido y, después de probar el servicio con conocidos y clientes, recibió una gran respuesta.

Nasca dijo: ‘La gente está muy entusiasmada con esto… hemos tomado todas las medidas necesarias para minimizar el riesgo de picaduras de abejas. En realidad, el riesgo de ser picado accidentalmente por una abeja en el exterior es mayor que en nuestras cabañas’.

Soy optimista sobre el futuro de las abejas. No creo que todos desaparezcan porque conduciría al desastre. Einstein tenía razón cuando dijo que todos moriríamos en unos pocos años si las abejas se extinguieran’.

Nasca continuó señalando que, si bien no cree que las abejas desaparezcan por completo, su número está en “constante declive” y se deben tomar medidas para ayudar a salvarlas.

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