Cómo llegar a Don Julio, la imperdible parrilla argentina elegida como el mejor restaurante de América Latina

parrilla en Buenos Aires
Editora / Travel Content Editor
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Don Julio es una parrilla argentina que se consagra como uno de los restaurantes argentinos predilectos ante el turismo internacional, recibiendo a todos aquellos comensales que quieran descubrir al 100% una de las tradiciones gastronómicas que mejor representan al país. Un edificio de finales del siglo XIX y una calidad de servicio excepcional lo han llevado a ser un emblema del barrio de Palermo, sumergiendo a cualquiera al corazón de la cultura en Buenos AiresEn esta nota te contaremos cómo llegar a Don Julio y un breve repaso por su historia.

La parrilla, que acostumbra a contar con unos 40 empleados a diario, es un verdadero culto a uno de los rituales más destacados de la identidad nacional:

“El asado para los argentinos significa un ritual familiar, una conversación que tenemos entre abuelos, padres e hijos. Nos vamos iniciando alrededor del fuego primero de niños cuando nos hacen recolectar ramas para la leña, más adelante prendemos el fuego, después nos dejan vigilar la carne, hasta que no nos damos cuenta y somos los asadores de la familia… Durante un asado -continuó- se reúne la familia, se resuelven los problemas y se celebran eventos. Es una sensación que atraviesa a toda la sociedad. Es parte de la argentinidad”.

Pablo Rivero

Como si fuera poco, se trata del primer restaurante argentino de la historia en ocupar el primer puesto de la emblemática lista Latin America’s 50 Best Restaurants, un reconocido ranking que reconoce la excelencia y la diversidad del escenario gastronómico de América Latina.

Cómo llegar a Don Julio

Si te preguntaste cómo llegar a Don Julio, debes saber que esta parrilla argentina está ubicada exactamente en la calle Guatemala 4691 (esquina Gurruchaga), en el barrio de Palermo Viejo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Un dato a tener en cuenta si quieres visitar este lugar es que si bien es ideal para los amantes del asado, Don Julio también ofrece opciones como pastas caseras y ricas empanadas. Sin dudas, un lugar ideal para ir en familia.

Cómo Llegar A Don Julio, La Imperdible Parrilla Argentina Elegida Como El Mejor Restaurante De América Latina
Cómo llegar a Don Julio, la imperdible parrilla argentina elegida como el mejor restaurante de América Latina

Características del servicio de Don Julio, una parrilla en Buenos Aires que no te puedes perder de conocer

Factor premiado: Pablo Rivero, restaurador desde los 20 años, dedicó su carrera a perfeccionar a Don Julio y mostrar al mundo el panorama culinario de su país. Gracias a su gran vocación de servicio, el restaurante fue reconocido en 2018 con el Art of Hospitality Award y, en 2020, Rivero lleva a Don Julio a las alturas gastronómicas por excelencia como El Mejor Restaurante de Latinoamérica, patrocinado por S.Pellegrino & Acqua Panna.

Imprescindibles: La carne, que se cría de forma sostenible, proviene de ganado Aberdeen Angus y Hereford, criado libremente en el campo argentino hasta que alcanza su ternura y sabor óptimos. Comience con las salchichas de la casa, luego los despojos y el exclusivo bife de falda acompañado de papas fritas y verduras asadas. De postre, no se pierda los helados y quesos caseros con dulces regionales.

Parada Obligada En Buenos Aires: &Quot;Don Julio&Quot;, Una Imperdible Parrilla Argentina Elegida Como El Mejor Restaurante De América Latina
Parada obligada en Buenos Aires: «Don Julio», una imperdible parrilla argentina elegida como el mejor restaurante de América Latina
Cómo Llegar A Don Julio

El chef: Guido Tassi, quien se formó en restaurantes de alta cocina, agrega valor al asador argentino con su enfoque en productos de alta calidad y su trabajo en la elaboración de la excelente charcutería de Don Julio.

Qué más: El restaurante cuenta con una de las bodegas más grandes de Argentina, con más de 20.000 botellas: «Tenemos más de 20 mil botellas en nuestra cava. A través de nuestra selección buscamos mostrar la historia de la viticultura argentina, pero fundamentalmente busca mostrar que los vinos argentinos pueden evolucionar bien, en gran forma. Los vinos que guardamos hoy describen un lugar, un terruño y un clima, son vinos con una sinceridad y vocación de mostrar un lugar en el mundo, son vinos que evolucionan bien«.

Adaptándose a la coyuntura

Ahora, además, para disfrutar de la presencia en la parrilla Don Julio también habrá que respetar las pautas establecidas de seguridad e higiene para prevenir la propagación del COVID-19: desinfectarse las manos con alcohol, aguardar la correcta esterilización de las mesas y sillas y la preparación de las mismas sin antelación, escanear un código QR y claro, utilizar tapabocas durante la permanencia en el lugar son solo algunos de los requisitos de esta nueva normalidad.

Un poco de su historia

Según han reportado medios locales, la historia de la familia Rivero, o mejor dicho de la familia «Don Julio» transcurre en esta parrilla de Palermo que no para de destacarse no solo ante los vecinos de la ciudad de Buenos Aires o los turistas extranjeros que recorren las inmediaciones donde está ubicada, sino también ante el más profesional universo de la gastronomía. 

Fue precisamente en el año 1999 que Pablo abrió la parrilla con el apoyo de sus padres y de su abuela. Inicialmente se constituiría ni más ni menos que como una iniciativa familiar. De hecho, los vínculos familiares acompañaron muchos años hacia el interior del negocio hasta que, ya hace algunos cuantos, se encuentra él solo liderando las tareas y responsabilidades.

La familia Rivero vivía en el primer piso de la esquina en la que ahora funciona el restaurante Don Julio, bautizado así a modo de conmemoración a un amigo que los impulsó a comenzar el negocio. Antes de su llegada, en el mismo establecimiento había otro restaurante que no funcionaba. Tras los preparativos necesarios para la inauguración, esta familia oriunda de Rosario abrió sus puertas el 26 de noviembre de 1999. Por aquel año Pablo, el hijo, tenía 20 años. Hoy, casi veinte años después, ha sabido consagrarse como uno de los personajes gastronómicos de más alto perfil de la ciudad, reconocido por su enfoque ejemplar de la hospitalidad.

Un detalle de color para conocer en la intimidad la forma de operar de la parrilla Don Julio es que a tan solo 50 metros del restaurante, sobre la calle Gurruchaga, se ubica la carnicería de Don Julio. Se trata de un espacio que no está abierto al público ni ofrece productos a la venta, más bien forma parte de un «oasis» donde se estaciona la carne que luego terminará sobre las brasas de la parrilla. Al respecto, Pablo Rivero indica que allí «llega la carne, se pesa y se guarda en la cámara fría donde se recibe la mercadería a temperatura óptima para no arruinar el producto. Trabajamos 12 toneladas de carne vacuna”.

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