Reproducir vídeo

Salto de Malacatiupán, un lugar soñado para hacer turismo rural en El Salvador

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest

Situado a unos 25 minutos del pintoresco pueblo de Atiquizaya, en Ahuachapán (A unos 100 kilómetros de la ciudad capital San Salvador es posible encontrarse con Ahuachapán, un departamento que alberga al municipio de Atiquizaya. Allí, un paisaje de cascadas invita dedicar el día a la naturaleza y relajarse de cara al sol.

Se trata del Salto de Malacatiupán, un conjunto de tres cascadas de aguas termales que caen desde más de 12 metros de alto y una poza de color turquesa, que aguardan a viajeros curiosos e intrépidos que llegan en busca de aventuras. Estas tres corrientes de agua, ubicadas entre formaciones naturales de rocas y abundante vegetación, resultan el mayor atractivo turístico de la zona.

Atiquizaya se ha consolidado como un municipio famoso por los ríos y nacimientos que están en su territorio, motivo por el cual también es conocido como la “ciudad de los manantiales”.

El Salto de Malacatiupán resulta un lugar ideal para hacer turismo rural en El Salvador, pues se camina por senderos y la vegetación es abundante. Hasta la fecha no hay construcciones o modificaciones hechas por el humano, todo el lugar conserva su belleza natural.

Salto de Malacatiupán
Salto de Malacatiupán, un lugar soñado para hacer turismo rural en El Salvador
Salto de Malacatiupán

El término ‘Malacatiupán’ en la lengua Náhuatl representa templo redondo, y se considera que este lugar comprendía un sitio donde los Pocomames realizaban sus rituales.

Una de las curiosidades que tienen como protagonista a este Salto es que la segunda y tercera cascada se encuentran divididas por una roca, cuya apariencia se asemeja al rostro de un mono.

Salto de Malacatiupán

Historias y leyendas sobre el Salto de Malacatiupán

Tal como suele suceder con otros atractivos naturales del mundo, como ser las Cataratas del Iguazú en Argentina, la admirada belleza del Salto de Malacatiupán se encuentra acompañada de leyendas que se han transmitido durante años de generación en generación. Uno de sus mitos más famosos y representativos es “El cuto partideño”, algo a lo que definen como una “historia de amor y tragedia”.

Según consta en la tradición oral, hace años existió un joven llamado Juan, que se enamoró de una bella mujer conocida como María. Cada día, ella viajaba desde su casa hasta el Salto para dejarle el almuerzo a su padre, por lo que Juan esperaba con ansias aquella hora para poder verla.

A juzgar por la historia, María debía ser una muchacha muy hermosa, tanto que los terratenientes la deseaban y un día uno de ellos pidió a María como regalo de cumpleaños. Según el relato, la mandó a raptar, la violó y la mató. Cuando Juan se dio cuenta de la muerte de María dio filo a todos sus corvos y empezó a pelear con los terratenientes. También robó todas sus pertenencias y las repartió entre las familias más pobres.

Sin embargo, algunas de las joyas, adornos y dinero que le sobraron han sido escondidas en una cueva que está cubierta con la corriente de la tercera cascada de Malacatiupan. La leyenda popular determina que hasta la fecha nadie ha podido encontrar el tesoro, por lo que debe seguir escondido esperando a una persona valiente para ser recuperado.

La leyenda del Puente Viejo: El “Puente Viejo” es una estructura de tierra y ladrillos que data desde 1800. En esa época sirvió de punto de intercambio de productos entre Guatemala y El Salvador. Ahora es poco transitado por personas y uno de sus extremos ha sido dañado por las inclemencias del tiempo. Sin embargo, conserva su belleza y diseño único, pues a diferencia de la mayoría de puentes que son rectos, las bases de este forman una circunferencia que es interrumpida por el caudal del río.

El “beso del agua” se da justo en este punto, donde se encuentran las corrientes de los ríos de Agua Caliente y Quiroz; la temperatura del primero ronda los 70 grados, esto hace que sea imposible que las personas puedan disfrutar de un baño. Sin embargo, la temperatura del río Quiroz es extremadamente baja, la combinación de ambos caudales hace que la temperatura del agua sea de 30 a 35 grados centígrados, por ello resultan tan agradables las aguas del Salto de Malacatiupán.

El Puente Viejo también guarda su leyenda, se dice que en estas aguas murió un príncipe llamado Amayo, algunos de los habitantes vieron su cuerpo flotando sobre el agua, pero al anochecer el cadáver desapareció. Desde ese día, por las noches fue visto un cangrejo de oro y se cree que Amayo fue quien se convirtió en el cangrejo.

Salto de Malacatiupán
Publicado en
Destino
Hay más sobre esto
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO