15 cosas que debes hacer en Valladolid, México: turismo histórico y cenotes

Valladolid Cenote Zací
Redactor
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Por méritos propios Valladolid atrae la atención de todo aquel curioso que visita la península de Yucatán. Y es así porque este Pueblo Mágico, además de acopiar bellezas naturales sobresalientes, ha registrado tal cantidad de eventos importantes para la historia del país que su desarrollo con el tiempo la convirtió en una de las ciudades con mayor actividad y población del sureste mexicano. 

Valladolid

Tiene una ubicación que la hace estratégica para el turismo de excursión pero, sobre todo, cultural. No sólo porque está a unos minutos de Ek Balam, en donde perviven sorprendentes murales y glifos, sino que se sitúa casi a la misma distancia de Mérida y en un breve recorrido se conecta con otro Pueblo Mágico, Izamal; y está a tan sólo 50 km del Patrimonio de la Humanidad, Chichén Itzá

Legado arquitectónico

Pero más allá de su geografía, los atractivos de esta “capital del oriente maya” empiezan por sus calles adoquinadas, casas y edificios estilo colonial y toques moriscos de tonalidades que van del ocre, ladrillos o beige, hasta amarillos y verdes. Continúan con sus múltiples templos franciscanos, como la céntrica Iglesia de San Servacio –demolida y vuelta a levantar para borrar un pasaje tormentoso, y que también funcionó como fortaleza en la Guerra de Castas–; La Candelaria, frente al pintoresco parque del mismo nombre, y por supuesto, la Parroquia y Ex convento de San Bernardino de Siena, también conocido como la iglesia de Sisal, donde por las noches hay un asombroso espectáculo de luz en su fachada. En esta joya barroca combina la austeridad franciscana con intervenciones más modernas en su arquitectura. 

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La magia de los cenotes

Este encantador lugar se profundiza con un regalo de la naturaleza: cenotes como el monumental X’kekén, situado dentro de una caverna y que alberga caprichosas formaciones calcáreas y raíces de árboles centenarios, o el Samulá, donde los rayos solares se filtran para otorgar vistas memorables. La cereza del pastel se encuentra en el corazón mismo de este Pueblo Mágico: el Cenote Zací, que a diferencia de los anteriores es a cielo abierto, con vegetación abundante y donde la gente puede nadar e incluso lanzarse desde una altura respetable casi sin restricciones. 

Valladolid

Corazón rebelde

Al salir de los cenotes pocos se imaginan que esta ciudad pacífica, ideal para la contemplación y el disfrute, tuvo un pasado de dignidad por parte de la gente maya que habitaba estas tierras, los cupules, que combatieron ante la llegada de los conquistadores europeos al mando de Francisco de Montejo y León, de quien se tomó su apellido para la famosa avenida de la capital yucateca, el Paseo de Montejo. 

Ya en el siglo XIX, la Valladolid yucateca fue escenario de fuertes levantamientos para reivindicar derechos de comunidades mayas, enmarcados en la Guerra de Castas y, para mayo de 1910, esta población también atestiguó el primer levantamiento contra la dictadura de Porfirio Díaz, movimiento que es reconocido como “la primera chispa de la Revolución”. 

Valladolid

Bienvenido al presente

Así, con toda ese nutrida e interesante historia, Valladolid hoy ofrece un crisol cultural que hablan de un mestizaje representado en la fuente del Palacio Municipal, en museos como La casa de los venados o el Museo San Roque, las plazas y su centro artesanal frente al parque Francisco Cantón, que por cierto es el zócalo del pueblo y ejemplo de homenaje a la mujer yucateca, y que ha sido escenario de telenovelas históricas y uno de los pocos espacios públicos del país donde no se permitían actos políticos. 

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Valladolid es un destino que además cuenta con un plus invaluable: gente amable y dispuesta a recibir bien al visitante, donde hay excelentes lugares para comer a gusto y bonito gracias a las recetas tradicionales que permiten adecuaciones contemporáneas. Todo ello dentro de la burbuja biosanitaria de Yucatán, uno de los estados más seguros de todo México. 

12 cosas para hacer en Valladolid, México

1. Marquesitas: Creo que no hay visita a Valladolid si no pruebas la delicia que esta región de Yucatán, y por supuesto este pueblo mágico ofrecen, Acércate hasta la Plaza Central de Valladolid, con la fuente central llamada “la mestiza”. Se trata del centro neurálgico de la ciudad y siempre encontrarás ambiente. Al atardecer será el mejor momento para disfrutar ya de temperaturas más agradables.

2. Iglesia de San Servacio, en cuya fachada destacan dos enormes torres y en medio, el escudo del rey Felipe V (el primer rey Borbón) tallado en la piedra. Fue construida en el 1543 y es uno de los lugares más emblemáticos de Valladolid. Puedes entrar libremente al interior.

3. Conoce el interior del Palacio Municipal y asómate a uno de sus balcones, desde donde se tienen bonitas vistas del ajetreo normal del pueblo bajo tus pies. El acceso es gratis y es sin duda una de las mejores cosas que ver y hacer en Valladolid.

4. El antiguo Convento Franciscano de San Bernardino de Siena es otra visita que no puede faltar en cualquier viaje a Valladolid. Se encuentra en el barrio de Sisal y consta de una iglesia, una capilla y varios edificios con un museo sobre la Guerra de Castas en su interior. A la iglesia se puede entrar gratis, y si quieres visitar el resto de estancias la entrada vale 30 pesos.

Visítalo tanto de día como por la noche, pues a las 9 pm (en inglés a las 9:20) proyectan en la fachada del convento un espectáculo de luz y sonido, donde se relata la historia del lugar y de la ciudad (todos los días excepto el lunes). 

5. Otras tres iglesias para conocer Iglesia de la Candelaria, roja y con un estilo colonial muy bonito, la Iglesia De Santa Lucía con aspecto más rústico, y la Iglesia de Santa Ana, esta de color amarillo y en una placita tranquila.

6. En Valladolid no podían faltar las letras a modo de letrero colorido, en este caso están justo frente al Convento.

7. Sin dudas, desde las 9 am hasta las 18 hará MUCHO calor, así que la mejor opción es visitar algún cenote… y en este caso no tendrás que caminar mucho para encontrarte el primero: el cenote Zací, que está en el medio de la ciudad! Hay muchos otros cenotes a pocos kilómetros de Valladolid

La entrada vale 30 pesos, pero si tomas algo en el restaurante que encuentras al llegar (ya sea comida o un refresco) con ese precio o más caro, puedes acceder al cenote de manera gratuita. 

8. Este lugar es algo de otro mundo: La Casa de los Venados, una casa-museo privada que contiene una de las colecciones de arte popular más interesantes de todo México. Se exponen unos 3.000 objetos, verdaderas joyas (si no ves fotos o videos de este sitio es porque justamente protegen las obras de posibles piratería o copias)

Para visitarla tienes que acercarte al local 240 de la calle 40 y apuntarte a un tour (hay a las 10, a las 11:30 y a las 13). Al final de la visita te pedirán donativo de 100 pesos que, según lo que tenemos entendido, se dona a asociaciones locales y se reinvierte en causas sociales.

9. Si te gusta conocer lo local: vete al Mercado Municipal Donato Bates y piérdete entre los puestos de fruta y verdura. También hay puestos donde comprar artesanía y algún recuerdo (consejo: las blusas con flores bordadas son preciosas).

10. De los lugares más pintorescos que ver en Valladolid es la Calzada de los Frailes, donde pasarse un buen rato tirando fotos. A ambos lados de esta pintoresca calle se levantan casitas coloniales con fachadas de diferentes colores, así que es el sitio perfecto para dar rienda suelta a tu cámara.

Pero no solo aquí, muchas calles del centro de Valladolid todavía conservan el aspecto de esa época pasada.

11. Un museo interesante para aprender más sobre la historia de la ciudad es el Museo de San Roque. Y no solo por sus exposiciones, el edificio ha sido protagonista de muchos episodios importantes de su historia.

Fue construido como una pequeña capilla en 1575 y transformado en hospital primero y en el convento de San Roque después. Aquí enterraron a los que la liaron en el episodio conocido como “el crimen de los alcaldes”, o se fusilaron a los rebeldes del alzamiento de 1910.

12. La gastronomía típica de Yucatán, una de las mejores de todo México. Algunas especialidades son: cochinita pibil, salbutes, lomitos, tortas de lechón, pibihuas, panuchos, papadzules, poc-chuc, escabeche oriental, longaniza y sopa de lima. Y si tienes la posibilidad, prueba el famoso chocolate maya, un producto muy importante en la cultura de Yucatán.

5 Excursiones y lugares para visitar desde Valladolid

Si estás haciendo un viaje en coches, hay algunos lugares muy interesantes en los alrededores de Valladolid para hacer excursiones en el día. Estos son los que te aconsejamos:

1. Zona Arqueológica de Ek Balam, la última descubierta en Yucatán y que está ganando cada vez más popularidad. Está compuesta de un edificio principal de 32 metros de alto (el Acrópolis), y diferentes estructuras a sus pies, entre las que destaca un campo de juego de pelota. Se encuentra a 30 km al norte de Valladolid y el precio de la entrada es de 211 pesos (141 + 70).

2. Aunque si te ruinas mayas hablamos, la que se lleva la palma es Chichen Itzá con su enorme pirámide (templo de Kukulkán) pero con un conjunto de edificios que no dejan de impresionar. Se encuentra a unos 45 km en dirección Mérida y la entrada cuesta 252 pesos.

3. Cenote Zuytun:

El cenote de Suytun, cuyo significado es «centro de piedra», se ubica en el Rancho Ganadero-Ecológico Suytun de Fernández y Mendoza, en el kilómetro 8 de la carretera que conecta Valladolid con Puerto Juárez.

Es un cenote cerrado, es decir, se ubica bajo tierra y su bóveda tiene una entrada de luz que ilumina su interior y resalta aún más la belleza del color azul de sus aguas.

Tiene una pasarela de piedra desde donde podrás aventarte para nadar en el agua o bien caminar hasta el centro para tomar una de las fotos más bonitas que podrás tener en la Península de Yucatán. La profundidad de este cenote es de cinco metros, por lo que no se puede practicar buceo.

El cenote está acondicionado para que bajes por unas escaleras hasta la pasarela de piedra y cuenta con iluminación artificial.  Al mirar hacia arriba podrás disfrutar de las formaciones naturales que te enamorarán.

Si los viajeros así lo prefieren pueden optar por quedarse a dormir en una de las cabañas que aquí se ofrecen. Todas conectadas por un sendero hacia el cenote y cuya renta incluye el uso de la alberca, restaurante y poder visitar a cualquier hora este atractivo.

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