Una pareja busca voluntarios para colaborar en su propiedad rural de la isla de Bornholm. La propuesta incluye tareas de jardinería, mantenimiento y cuidado de animales, además de alojamiento compartido y bicicletas para recorrer los paisajes de la zona.
Vivir una temporada en Dinamarca, rodearse de animales y conocer los paisajes de una isla del mar Báltico es una posibilidad para quienes buscan una experiencia diferente en Europa. Una pareja que administra una granja en Bornholm recibe voluntarios interesados en colaborar con las actividades cotidianas de la propiedad a cambio de alojamiento gratuito.
La propuesta se publica en la plataforma Workaway y está orientada a viajeros que disfrutan de la naturaleza, la vida rural y el intercambio cultural. Durante la estadía, los participantes pueden involucrarse en distintas tareas al aire libre, aprender habilidades prácticas y compartir la rutina con los anfitriones.

La granja cuenta con un jardín orgánico donde cultivan verduras y flores, además de numerosos animales, entre ellos caballos, ovejas, cerdos, patos, gallinas, perros y gatos. Los responsables del establecimiento, Finn y Susan, reciben grupos de voluntarios varias veces al año y prefieren a quienes puedan permanecer durante el período acordado.
Qué tareas deberán realizar los voluntarios en Dinamarca
Gran parte de las actividades se desarrolla en los espacios exteriores de la propiedad. Las responsabilidades dependen de las necesidades del establecimiento y pueden incluir desde trabajos de jardinería hasta pequeñas construcciones y tareas vinculadas con el cuidado de los animales.
Entre las principales actividades se encuentran el mantenimiento del huerto orgánico, el desmalezado, el cuidado de las plantas y la alimentación de los animales. También hay tareas de pintura, pequeñas reparaciones, construcción de cercos y caminos de piedra, y trabajos básicos de carpintería.
La colaboración puede extenderse a algunas actividades domésticas, como limpiar, lavar los platos y ayudar a preparar las comidas de la familia.
Los anfitriones también utilizan métodos de refuerzo positivo para entrenar a sus perros, caballos y cerdos pequeños, por lo que la experiencia puede permitirles a los participantes conocer técnicas de manejo y cuidado animal.
Sin embargo, algunas de las tareas requieren esfuerzo físico. Por eso, antes de postularse, es importante consultar cuáles serán las responsabilidades concretas, cómo se distribuyen las jornadas y qué experiencia previa se necesita.
Qué ofrecen a cambio de la colaboración
Uno de los principales beneficios es el alojamiento gratuito dentro de la propiedad. Según la descripción publicada en Workaway, el establecimiento dispone de una habitación grande con capacidad para cuatro personas, dos habitaciones para dos personas y una habitación individual.
Además, los voluntarios pueden utilizar bicicletas para desplazarse por Bornholm y conocer sus alrededores. En determinadas ocasiones, también es posible utilizar un auto, aunque el combustible corre por cuenta de quien lo conduce.
La convivencia con los anfitriones y otros viajeros forma parte de la propuesta. Finn y Susan hablan danés e inglés, y reciben participantes de distintos lugares para compartir las tareas cotidianas y fomentar el intercambio cultural.
No obstante, la publicación no confirma que las comidas estén incluidas ni establece una cantidad exacta de horas de colaboración por día. Aunque la propuesta difundida menciona jornadas de entre cuatro y cinco horas, es recomendable verificar directamente con los anfitriones cuál es el horario vigente y qué condiciones se ofrecen.
Dónde queda la granja y qué se puede hacer en el tiempo libre
La propiedad se encuentra en Bornholm, una isla danesa situada en el mar Báltico, conocida por sus paisajes costeros, sus senderos y sus pequeños pueblos.
Durante los momentos libres, los voluntarios pueden aprovechar las bicicletas disponibles para recorrer los alrededores, caminar junto al mar y visitar distintos atractivos de la isla. La ubicación permite combinar la experiencia rural con actividades al aire libre y recorridos por una región diferente de los circuitos turísticos más tradicionales de Dinamarca.

La duración de la estadía debe acordarse previamente con los anfitriones, que suelen recibir grupos en distintas épocas del año.
Cómo postularse para vivir esta experiencia
Las personas interesadas pueden consultar la publicación de Finn y Susan en la plataforma Workaway, donde se detallan las características de la granja y las condiciones del intercambio.
Antes de organizar el viaje, es importante confirmar la disponibilidad de plazas, la duración mínima de la estancia, las tareas asignadas y los gastos que deberá cubrir cada participante. Los pasajes internacionales, el transporte hasta la isla y el combustible, en caso de utilizar un auto, pueden representar costos adicionales.
También es fundamental revisar los requisitos migratorios de Dinamarca según la nacionalidad del viajero y consultar si el intercambio de alojamiento por colaboración está permitido bajo las condiciones de ingreso correspondientes.
Con estos aspectos resueltos, la experiencia puede convertirse en una oportunidad para conocer la vida rural danesa, aprender nuevas habilidades y descubrir los paisajes de Bornholm mientras se comparte el día a día con una familia local.









