Dos alpinistas de 25 y 30 años vivieron una noche de tensión en las Dolomitas italianas después de quedar atrapadas a casi 2.400 metros de altitud durante el descenso del monte Duranno. La falta de luz les hizo perder la referencia del camino entre las rocas y las obligó a detenerse hasta que finalmente pudieron ser localizadas y evacuadas en helicóptero.
Las jóvenes habían conseguido superar la parte más complicada del recorrido y, alrededor de las siete de la tarde, comenzaron la última parte del descenso. Sin embargo, la noche cayó antes de que pudieran completar el trayecto.

Aunque contaban con cuerdas y linternas frontales, llegó un momento en el que dejaron de reconocer con seguridad el camino. Continuar a oscuras por una zona rocosa podía aumentar considerablemente el riesgo, por lo que tomaron la decisión de permanecer en el lugar y pedir ayuda.
Una llamada de auxilio a través de WhatsApp
Las alpinistas consiguieron comunicarse con el responsable de un refugio cercano, quien comenzó a ayudarlas a distancia mediante WhatsApp. El hombre intentó orientarlas para que pudieran encontrar nuevamente el camino y continuar el descenso.
Sin embargo, las indicaciones no fueron suficientes para que localizaran una ruta segura. Finalmente, el responsable del refugio dio la voz de alarma y los servicios de emergencia recibieron el aviso alrededor de las 22.15.
Las coordenadas que habían proporcionado las jóvenes resultaron fundamentales para que los equipos pudieran determinar su ubicación exacta y organizar el operativo. A partir de ese momento, la indicación fue clara: debían permanecer en el mismo lugar mientras se preparaba el rescate.
La luna llena facilitó la llegada del helicóptero
A la dificultad de acceder a una zona montañosa durante la noche se sumaba la oscuridad. Sin embargo, las condiciones de visibilidad jugaron a favor de los equipos de emergencia.
La luna había estado llena apenas 24 horas antes, por lo que su luz ayudó a iluminar la montaña y facilitó la aproximación del helicóptero preparado para realizar vuelos nocturnos.
La aeronave consiguió llegar hasta la zona donde se encontraban las dos jóvenes. Una vez allí, uno de los técnicos descendió mediante un cabrestante para alcanzarlas directamente en la montaña.
Después, las alpinistas fueron izadas una por una hasta el helicóptero y trasladadas al valle, sin necesidad de que intentaran completar por sus propios medios un descenso que se había vuelto demasiado peligroso durante la noche.
El rescate terminó de madrugada
La operación se extendió durante varias horas y finalizó alrededor de la 1.20 de la madrugada. Afortunadamente, ninguna de las dos alpinistas sufrió daños.

La decisión de detenerse cuando dejaron de reconocer el sendero permitió mantenerlas en un lugar seguro mientras se organizaba el operativo. Las coordenadas que habían facilitado, la comunicación con el responsable del refugio y las condiciones de visibilidad proporcionadas por la luna fueron claves para que los equipos pudieran localizarlas y completar el rescate.
La noche terminó así sin consecuencias para las dos jóvenes, que pudieron abandonar la montaña en helicóptero después de quedar atrapadas durante el descenso.









