Una rionegrina es la primera en cruzar el Canal de la Mancha luego de nadar 13 horas seguidas

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Redactora
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La joven deportista de Viedma, tras emplear 13 horas, logró cruzar los 40 kilómetros que separan ambos países, convirtiéndose en la primera rionegrina en completar esta hazaña. El gobierno de Río Negro la felicitó por su logro.

La travesía comenzó el jueves a las 9 de la mañana, hora argentina, desde Dover, una ciudad portuaria ubicada en el sureste de Inglaterra, siendo el punto más cercano al norte de Francia.

“Canal de la Mancha allá vamos con los colores más lindos”, compartió Ailén en sus redes sociales, junto a una foto donde se la ve con la bandera argentina, lista para lanzarse al agua, en medio de un paisaje brumoso que transmite la sensación de frío, a pesar de ser verano en la región.

El logro alcanzado fue el resultado de un intenso entrenamiento. En su página de Facebook, Ailén compartió detalles de su preparación, como el hecho de que el 14 de mayo nadó durante 6 horas en aguas de menos de 15 grados. Durante esa sesión, recorrió desde la desembocadura del río Negro hasta el Espigón, una playa situada a unos 18 kilómetros en dirección al golfo de San Antonio Este.

“Que felicidad fue haber logrado este nado que es parte de entrenamiento y requisito para nadar el Canal de la Mancha. Cada vez falta menos”, destacó.

Resaltó que la jornada la dejó muy conforme porque “las primeras dos horas estuve luchando un poco con las incomodidades de la temperatura, del nado y mi cabeza. Fue pelear y pelear en mi mente hasta que me pregunté y no supe responder: si no es ahora, entonces cuando?”.

La respuesta la encontró ella misma: “Saque todos los pensamientos que no servían para lograr mi objetivo, aquellos que me hacían dudar, preocupar, limitar. Y dejé solo los que me hacían avanzar y ocuparme del ahora. De las brazadas que hacía hasta la próxima hidratación, no importaba lo que faltaba, importaba el ahora”.

Así logró que se le “alinearan los patitos mentales y de a poco, brazada a brazada me fui sintiendo más cómoda hora tras hora mientras la temperatura variaba, más fría, menos fría”.

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