Momentos de pánico se vivieron a bordo de un avión de Delta Air Lines cuando una de sus turbinas explotó segundos después del despegue en São Paulo, obligando a realizar una maniobra de emergencia.
La aeronave, un Airbus A330-323 con destino a Atlanta, sufrió un grave fallo en el motor izquierdo apenas iniciado el vuelo. Según informó la compañía, se trató de un “problema mecánico” que encendió las alarmas tanto en cabina como en la torre de control.

Videos grabados por pasajeros muestran el dramático momento: llamas y chispas saliendo del ala, mientras se escuchan gritos de desesperación dentro del avión. Incluso, desde tierra, el controlador aéreo alertó al piloto: “Tiene fuego en su ala”.
A pesar del impacto del incidente, la tripulación actuó con rapidez y logró regresar al aeropuerto en pocos minutos. El avión aterrizó sin inconvenientes y fue recibido por equipos de emergencia, que desplegaron un operativo preventivo en pista.

Todos los pasajeros fueron evacuados y trasladados en autobús hasta la terminal, sin que se registraran heridos.
Desde Delta Air Lines remarcaron que la seguridad es su prioridad y ofrecieron disculpas por el retraso ocasionado. El episodio, sin embargo, volvió a poner en foco la importancia de los protocolos de emergencia y la rápida respuesta ante fallas críticas en pleno vuelo.









