Un nuevo estudio científico reveló la enorme biodiversidad que esconden los humedales costeros del Perú. Investigadores de la Universidad Científica del Sur y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos identificaron 236 especies de aves distribuidas en doce humedales a lo largo de la costa peruana, confirmando que estos ecosistemas son fundamentales para la conservación de aves residentes y migratorias.
La investigación, publicada en la revista científica Ecosistemas, destacó que estos espacios naturales funcionan como verdaderos refugios biológicos y estaciones estratégicas dentro de la ruta migratoria del Pacífico.

Los científicos analizaron humedales ubicados entre las regiones de Piura y Tacna y encontraron que los Pantanos de Villa, con 211 especies registradas, y el humedal de Eten, con 153 especies, presentan la mayor diversidad de aves de toda la costa peruana.
Uno de los datos más importantes del estudio es que cerca del 30% de las especies identificadas son migratorias. Esto significa que miles de aves utilizan estos humedales como zonas de descanso y alimentación durante sus largos recorridos anuales a través del continente.
Según explicaron los investigadores, la pérdida de uno de estos humedales podría tener consecuencias irreversibles, ya que muchas especies dependen de condiciones específicas que no pueden encontrar fácilmente en otros lugares.
El informe también reveló que los humedales albergan aves acuáticas, depredadores y especies vinculadas tanto a ambientes marinos como terrestres, formando una compleja red ecológica interconectada.
Entre las 236 especies detectadas se identificaron aves pertenecientes a 23 órdenes y 52 familias diferentes, con predominio de los grupos Charadriiformes y Passeriformes. Además, el 42,6% de las aves registradas son depredadores acuáticos, fundamentales para mantener el equilibrio de estos ecosistemas.
Los especialistas destacaron que el Perú continúa consolidándose como uno de los países con mayor diversidad de aves del mundo, con un total de 1.879 especies registradas a nivel nacional.
Sin embargo, el estudio también encendió alarmas sobre el deterioro que sufren estos ecosistemas costeros. La expansión urbana, la agricultura, los incendios y la contaminación industrial están fragmentando progresivamente los humedales y afectando la biodiversidad que albergan.
Los investigadores señalaron que la calidad y diversidad interna del hábitat resulta incluso más importante que el tamaño total del humedal. Por eso, algunos espacios pequeños pero bien conservados pueden ser más valiosos para las aves que grandes áreas degradadas.

Otro de los hallazgos destacados fue la enorme diversidad evolutiva presente en estos ecosistemas. Lugares como Ite, El Paraíso y Pantanos de Villa mostraron altos niveles de heterogeneidad biológica, lo que incrementa su valor para la conservación científica y ambiental.
Ante este panorama, los autores del estudio propusieron reforzar la protección legal de los humedales costeros y gestionar estos ecosistemas como una red ecológica integrada, en lugar de tratarlos como áreas aisladas.
Además, recomendaron fortalecer los corredores biológicos y promover nuevas investigaciones que permitan desarrollar políticas de conservación adaptadas al impacto del cambio climático y al crecimiento urbano sobre la costa peruana.








