El prestigioso Prix Versailles, el galardón internacional de arquitectura y diseño impulsado por la UNESCO, publicó la lista de los hoteles más bellos del mundo en 2026. La selección reconoce a 16 establecimientos recientemente inaugurados que sobresalen por su arquitectura, diseño interior y la integración armónica con el entorno natural y cultural de cada destino.
Según explicó Jérôme Gouadain, secretario general del premio, los hoteles distinguidos representan “una visión de excelencia en hospitalidad” y reflejan cómo la arquitectura puede dialogar con la tradición, el paisaje y la identidad local más allá de la estética.

Entre los seleccionados aparecen refugios de lujo escondidos en desiertos, antiguos monasterios convertidos en hoteles, fortalezas históricas y complejos futuristas integrados en montañas, lagos y bosques.
Uno de los más llamativos es The Arcadia Palace, ubicado junto al lago Lugu, en Sichuan, China. El hotel fue diseñado para mezclarse visualmente con el paisaje montañoso y ofrecer una experiencia inmersiva cerca de una de las últimas sociedades matriarcales del mundo.
También fue premiado el Splendido, A Belmond Hotel, en Portofino, Italia, un antiguo monasterio benedictino del siglo XVI restaurado con vistas panorámicas al mar de Liguria y considerado uno de los símbolos más exclusivos de la Riviera italiana.
En Roma, el Orient Express La Minerva destacó por transformar un palacio del siglo XVII en un hotel de lujo que combina detalles históricos con diseño contemporáneo y vistas privilegiadas sobre los techos de la capital italiana.
Francia también tuvo fuerte presencia en la lista con hoteles como La Fondation, en París, y Les Roches, en la Riviera Francesa. Este último revive el glamour de los años 30 y fue frecuentado históricamente por figuras como Christian Dior y Humphrey Bogart.
Asia fue otro de los grandes protagonistas del ranking. En India fue reconocido The Oberoi Rajgarh Palace, un palacio y fortaleza enclavado dentro de una reserva natural habitada por tigres. Mientras tanto, en Arabia Saudita sorprendió Desert Rock, un complejo futurista incrustado entre las montañas rojizas del desierto de Hiyaz.
Tailandia apareció con Maison Mystique, un hotel rodeado de jardines y montañas que apuesta a una experiencia íntima y sensorial, mientras que Malasia ingresó a la lista con Soori Penang, un establecimiento diseñado junto a un santuario natural y pensado para combinar conservación patrimonial y hospitalidad contemporánea.
En América, el único hotel distinguido fue Naboa, en Tulum, México. El complejo toma inspiración de los antiguos asentamientos mayas y combina arquitectura minimalista, vegetación selvática y espiritualidad.

También fueron reconocidos Villa Dubrovnik, en Croacia; Sir Prague, en República Checa; The Telegraph Hotel, en Georgia; y Chiemgauhof Lakeside Retreat, en Alemania, entre otros establecimientos que destacan por reinterpretar la identidad cultural y arquitectónica de cada región.
Europa lideró la lista con siete hoteles seleccionados, seguida por Asia con seis. El resto de los reconocimientos se repartieron entre África y América.
El Prix Versailles se convirtió en uno de los premios más importantes de arquitectura y diseño del mundo, destacando proyectos que combinan lujo, sostenibilidad, identidad cultural y respeto por el entorno natural.








