En plena selva misionera circula uno de los medios de transporte turísticos más particulares de Argentina: un tren eléctrico silencioso que se interna entre árboles gigantes, fauna silvestre y senderos naturales hasta llegar a las famosas Cataratas del Iguazú.
Se trata del Tren Ecológico de la Selva, un servicio diseñado especialmente para reducir el impacto ambiental dentro del Parque Nacional Iguazú, una de las áreas protegidas más importantes del continente.

El recorrido conecta la Estación Central con las estaciones Cataratas y Garganta del Diablo, permitiendo a los visitantes avanzar lentamente a través de la selva subtropical mientras observan aves, mariposas y distintos paisajes naturales prácticamente intactos.
Uno de los mayores atractivos del tren son sus vagones abiertos en los laterales, pintados de verde para integrarse visualmente con el entorno. Además, cuenta con asientos de madera y capacidad para transportar a más de 200 pasajeros por viaje.
Aunque originalmente funcionaba con gas licuado de petróleo, el sistema fue modernizado y actualmente utiliza locomotoras eléctricas alimentadas por baterías, una tecnología que disminuye tanto la contaminación sonora como las emisiones dentro del parque.
A comienzos de 2026 llegaron nuevas locomotoras eléctricas fabricadas en China, desarrolladas especialmente para operar en entornos naturales protegidos y reforzar el servicio turístico en Iguazú.

Más allá de funcionar como transporte interno, el Tren Ecológico se convirtió en una experiencia turística en sí misma. El trayecto atraviesa varios kilómetros de vegetación y finaliza cerca de la pasarela que conduce a la impresionante Garganta del Diablo, considerada uno de los saltos de agua más impactantes del planeta.
El servicio está incluido dentro de la entrada al parque y también fue pensado para garantizar accesibilidad, permitiendo el ingreso de sillas de ruedas y cochecitos de bebé.
Los tickets para ingresar al Parque Nacional Iguazú pueden adquirirse online o en las boleterías del acceso principal. Durante vacaciones y fines de semana largos, las autoridades recomiendan comprarlos con anticipación debido a la gran demanda turística.








