Las normas de protección animal en España se han endurecido y ahora contemplan fuertes sanciones para quienes mantengan a sus mascotas aisladas en espacios exteriores. La medida forma parte de la nueva Ley de Bienestar Animal, que busca garantizar mejores condiciones de vida para perros y gatos.
La legislación prohíbe expresamente que los animales permanezcan de forma habitual o permanente en terrazas, balcones, azoteas, patios o vehículos. Según establece la normativa, estas mascotas deben convivir dentro del hogar junto a la familia y no permanecer aisladas durante largos períodos en espacios exteriores.

El artículo 27 de la ley considera una infracción mantener a perros o gatos encerrados o apartados de manera continuada en este tipo de lugares. El objetivo es evitar situaciones de abandono, exposición a temperaturas extremas y otros riesgos que puedan afectar su bienestar físico y emocional.
Quienes incumplan la norma pueden enfrentarse a multas que van desde los 500 hasta los 10.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. En los casos más severos o cuando existan agravantes relacionados con el estado del animal, las sanciones pueden ascender hasta los 50.000 euros.

La Ley de Bienestar Animal forma parte de una serie de medidas impulsadas en España para reforzar la protección de los animales de compañía y promover una tenencia responsable. Entre otros aspectos, la normativa también establece obligaciones para los propietarios en materia de cuidados, atención veterinaria y condiciones adecuadas de convivencia.
La medida ha generado debate entre los dueños de mascotas, pero las autoridades insisten en que el propósito principal es garantizar que perros y gatos sean considerados miembros del núcleo familiar y no permanezcan confinados en espacios que puedan comprometer su salud y calidad de vida.








