Una insólita denuncia vecinal terminó revelando un impactante hallazgo en Hong Kong, donde las autoridades encontraron un cocodrilo de un metro y medio en el balcón de un departamento y, al inspeccionar la vivienda, descubrieron más de un centenar de reptiles exóticos, muchos de ellos pertenecientes a especies protegidas.
Todo comenzó cuando un vecino alertó a la Policía tras observar un gran reptil verde asomado en el balcón de un edificio residencial del distrito de Sham Shui Po. Luego de una primera inspección, agentes policiales y personal del Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación regresaron al lugar y encontraron una sorprendente colección de animales silvestres.

El cocodrilo fue trasladado a la Sociedad Protectora de Animales, donde quedó bajo observación veterinaria para realizarle estudios y evaluar su estado de salud. Mientras tanto, el resto de los reptiles quedó bajo custodia de las autoridades ambientales.
Según los primeros análisis, el cocodrilo habría nacido en cautiverio, una hipótesis que refuerza las sospechas sobre el comercio ilegal de fauna exótica. Expertos señalaron que es frecuente el contrabando de huevos provenientes de granjas de Tailandia para abastecer el mercado de mascotas exóticas en Hong Kong.
Entre los animales decomisados había iguanas de roca, tortugas protegidas, pitones, lagartos monitor y otras especies reguladas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).

La mujer fue detenida y quedó bajo investigación por la tenencia ilegal de animales protegidos. En Hong Kong, este delito puede ser castigado con multas de hasta 10 millones de dólares hongkoneses (alrededor de 1,2 millones de dólares estadounidenses) y penas de hasta 10 años de prisión.
El caso volvió a poner en el centro del debate el creciente tráfico ilegal de fauna silvestre y la falta de controles sobre la cría privada de animales peligrosos. Organizaciones conservacionistas reclaman endurecer la legislación y crear un registro de propietarios de especies potencialmente letales para prevenir nuevos incidentes.








