
Con apenas medio millón de habitantes y formado por un archipiélago de diez islas volcánicas en medio del océano Atlántico, Cabo Verde se convirtió en una de las grandes sorpresas del Copa Mundial de la FIFA 2026. La selección conocida como los «Tiburones Azules» disputa por primera vez una Copa del Mundo y ya logró captar la atención de millones de aficionados.
El combinado dirigido por Pedro Leitão Brito, conocido como «Bubista», enfrentará además a la Selección Argentina de fútbol el próximo 4 de julio, en uno de los partidos más esperados de la fase de grupos.
Ubicado a unos 570 kilómetros de la costa de Senegal, Cabo Verde está compuesto por diez islas de origen volcánico descubiertas por navegantes portugueses en el siglo XV. Permaneció bajo dominio de Portugal durante casi cinco siglos, hasta alcanzar su independencia el 5 de julio de 1975. Por ese motivo, el portugués es su idioma oficial, aunque la mayor parte de la población también habla criollo caboverdiano, una lengua que combina influencias portuguesas y africanas.
Su ubicación estratégica convirtió al archipiélago en un importante punto del comercio transatlántico de esclavos durante la época colonial, un pasado que dejó una profunda huella en su identidad cultural y étnica.
En la actualidad, Cabo Verde es considerado una de las democracias más estables del continente africano y el turismo representa el principal motor de su economía. Solo durante 2024 recibió más de 1,2 millones de visitantes, una cifra que supera ampliamente la cantidad de habitantes del país.
Una de las particularidades más llamativas es que hay más caboverdianos viviendo en el exterior que dentro del archipiélago. Se estima que alrededor de 1,5 millones de personas de origen caboverdiano residen en distintos países del mundo, mientras que la población local apenas supera el medio millón.
Esa diáspora también se refleja en el plantel que participa en el Mundial. De los 26 futbolistas convocados, 14 nacieron fuera de Cabo Verde, principalmente en Países Bajos, Portugal, Francia, Irlanda y Estados Unidos. La federación incluso recurrió a plataformas profesionales para localizar hijos y nietos de emigrantes con raíces caboverdianas y fortalecer al seleccionado nacional.

Argentina también mantiene un vínculo histórico con este país africano. Entre las décadas de 1920 y 1950, numerosos inmigrantes caboverdianos llegaron al país escapando de las hambrunas que afectaban al archipiélago. Muchos se establecieron en La Boca, Ensenada, Dock Sud y Mar del Plata, donde todavía funcionan asociaciones que preservan sus tradiciones y siguen de cerca la histórica participación de Cabo Verde en el Mundial.
Entre las figuras del equipo se destaca el experimentado arquero Vozinha, cuyo nombre real es Josimar Dias. Con 40 años, integra el reducido grupo de jugadores más veteranos del torneo y fue una de las grandes figuras en el empate sin goles frente a España, actuación que alimentó la ilusión de los «Tiburones Azules» de seguir haciendo historia en su primera participación mundialista.








