Un importante hallazgo arqueológico en el centro de Italia reveló la existencia de un antiguo poblado compuesto por 52 chozas prehistóricas, una necrópolis y un complejo termal de época romana, un descubrimiento que ofrece una visión inédita de miles de años de ocupación humana en la región.
Las excavaciones se realizaron en el área de Case Pente, en el municipio de Sulmona, como parte de un estudio arqueológico preventivo previo a la construcción de una central de compresión de gas. Lo que comenzó como una inspección de rutina terminó convirtiéndose en uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años en la región italiana de Abruzzo.

Un asentamiento de más de 4.000 años
Los investigadores identificaron los restos de 52 viviendas pertenecientes al período de transición entre el Eneolítico y la Edad del Bronce, gracias a las marcas dejadas por los postes de madera que sostenían las estructuras.
Junto al antiguo poblado también apareció una necrópolis, además de numerosos enterramientos correspondientes a distintas etapas de ocupación del lugar, lo que demuestra que la zona fue habitada durante varios milenios.
Hasta el inicio de las excavaciones no existían evidencias arqueológicas importantes en el terreno, ya que solo se conocían algunos hallazgos aislados documentados durante el siglo XIX.
Termas romanas conservadas en su lugar original
Las excavaciones también sacaron a la luz un conjunto de construcciones de época romana, entre ellas un edificio rural y un complejo termal ubicado junto a una antigua vía de comunicación.
A diferencia del asentamiento prehistórico, que ya fue completamente documentado, las estructuras romanas permanecerán en el lugar donde fueron descubiertas y serán protegidas para su conservación.
Las autoridades italianas anunciaron que las termas formarán parte de un futuro recorrido abierto al público, permitiendo a los visitantes conocer este excepcional sitio arqueológico.
Reconstruirán una choza prehistórica

El proyecto no finalizará con las excavaciones. Los especialistas restaurarán todos los objetos recuperados y reconstruirán una de las antiguas viviendas prehistóricas para mostrar cómo vivían las comunidades que habitaron la zona hace más de cuatro mil años.
Además, se realizarán análisis genéticos y antropológicos de los restos humanos hallados, estudios sobre plantas y animales antiguos, dataciones mediante carbono-14 y diversas investigaciones destinadas a reconstruir la evolución del asentamiento a lo largo del tiempo.
Un sitio único para comprender la historia
Los arqueólogos destacan que la coexistencia, en un mismo lugar, de un poblado prehistórico y un complejo termal romano convierte a Case Pente en un yacimiento excepcional.
El sitio permite seguir la evolución de las comunidades humanas desde los primeros agricultores y pastores de la Edad del Bronce hasta la ocupación romana, ofreciendo una secuencia histórica continua que pocas veces se conserva con este nivel de detalle en Europa.








