Un equipo de investigadores registró por primera vez un comportamiento inédito en la fauna argentina: pumas cazando salmones Chinook vivos en la Patagonia. El hallazgo, realizado en el Parque Nacional Los Glaciares, revela cómo estos grandes felinos están adaptándose a una nueva fuente de alimento introducida por una especie invasora.
El estudio, encabezado por los científicos Javier E. Ciancio y Thomas P. Quinn, se llevó a cabo en el río Caterina mediante cámaras trampa y trabajo de campo.

Cómo cazan los salmones
Las imágenes captadas muestran al menos dos pumas juveniles atacando salmones Chinook adultos durante la temporada de desove, cuando los peces remontan los ríos para reproducirse y se vuelven mucho más vulnerables.
Los investigadores también encontraron restos de peces con claras marcas de depredación y carcasas arrastradas a cientos de metros del cauce, evidencia de que los felinos transportan sus presas para alimentarse con mayor tranquilidad.
Los salmones Chinook pueden superar el metro y medio de longitud, por lo que representan una fuente de alimento abundante y de alto valor energético para los pumas.
Una especie invasora que cambió el ecosistema
El salmón Chinook es originario del Pacífico Norte y fue introducido en la Patagonia hace aproximadamente 45 años. Desde entonces logró establecer poblaciones silvestres que modificaron el funcionamiento natural de varios ríos de la región.
Su llegada creó una conexión entre el océano y los ambientes de agua dulce que antes no existía, aportando grandes cantidades de biomasa durante la época de reproducción.
Un efecto en cadena sobre toda la fauna
El descubrimiento no solo demuestra la capacidad de adaptación de los pumas, sino también cómo una especie invasora puede alterar toda la cadena alimentaria.
Los restos de salmones abandonados tras la caza sirven de alimento para cóndores, zorros, caranchos y otras especies carroñeras, que aprovechan este recurso estacional.

Los científicos estiman que en algunos sectores de los ríos pueden acumularse hasta 20 toneladas de carcasas, lo que genera un importante aporte de nutrientes para el ecosistema.
Un comportamiento que recién comienza a estudiarse
Ahora los investigadores buscan determinar si esta conducta es exclusiva de algunos ejemplares o si se trata de una estrategia que podría extenderse a otras poblaciones de pumas de la Patagonia.
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre cómo la presencia del salmón Chinook está transformando la dinámica de los ecosistemas patagónicos y demuestra que, incluso los grandes depredadores terrestres, pueden modificar sus hábitos cuando surge una oportunidad de alimentación inesperada.







