«Contender», un ejemplar de más de cuatro metros de largo y 770 kilos, volvió a emitir una señal satelital mientras los científicos creen que inició su migración anual hacia el norte.
Después de varios meses sin transmitir datos, Contender, el tiburón blanco macho más grande jamás monitoreado en el océano Atlántico, volvió a aparecer en los sistemas de rastreo de la organización científica Ocearch.
El enorme depredador, que mide 4,2 metros de largo y pesa entre 750 y 770 kilos, había sido detectado por última vez en abril frente a la costa de Carolina del Norte. Su transmisor satelital volvió a enviar una señal el pasado 7 de julio, confirmando que emergió brevemente a la superficie.

Aunque los investigadores no pudieron determinar su ubicación exacta, creen que el animal comenzó su migración anual hacia el norte, un recorrido habitual que lo llevaría hasta las aguas de Cape Cod o el Atlántico canadiense, donde abundan focas y grandes peces, sus principales presas.
Más de 11.000 kilómetros recorridos
Contender fue marcado por Ocearch en enero de 2025 frente a las costas de Florida y Georgia. Desde entonces, el tiburón recorrió más de 11.400 kilómetros siguiendo la costa este de América del Norte.
El transmisor instalado en su aleta dorsal fue diseñado para funcionar durante aproximadamente cinco años y permite a los científicos estudiar sus desplazamientos, hábitos de alimentación y comportamiento.
En esta ocasión, el dispositivo solo emitió un llamado «Z-ping», una señal breve que confirma que el animal salió del agua, pero que no alcanza para calcular una posición precisa, ya que el transmisor permaneció muy poco tiempo expuesto a los satélites.
Clave para la investigación
El seguimiento de Contender aporta información valiosa sobre las rutas migratorias de los tiburones blancos adultos y ayuda a comprender cómo utilizan distintas regiones del océano según la época del año.

Los especialistas remarcan que estos datos son fundamentales para diseñar estrategias de conservación de la especie y proteger los ecosistemas marinos.
Ante la posibilidad de que el tiburón se acerque a zonas costeras durante el verano boreal, los expertos recuerdan algunas recomendaciones para quienes ingresan al mar: nadar en grupo, permanecer cerca de la orilla y evitar el agua al amanecer o al atardecer, cuando estos animales suelen estar más activos.
Aun así, los científicos insisten en que los tiburones blancos no consideran a las personas parte de su alimentación habitual, por lo que los encuentros con humanos continúan siendo poco frecuentes.







