Cuando se piensa en Croacia, la imagen más habitual es la de sus playas de aguas turquesa sobre la costa del Adriático. Sin embargo, lejos del mar, el país esconde dos de los paisajes naturales más impactantes de Europa: los parques nacionales de los Lagos de Plitvice y de Krka, donde cascadas, lagos cristalinos y frondosos bosques ofrecen una alternativa perfecta para quienes buscan refrescarse durante el verano.
Plitvice, el parque de las 90 cascadas

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice es el más antiguo de Croacia y uno de sus mayores atractivos naturales. Está formado por 16 lagos conectados por más de 90 cascadas, cuyas aguas cambian de color entre el verde esmeralda, el turquesa y el azul intenso según la luz del día.
El parque cuenta con senderos y pasarelas de madera que permiten recorrer gran parte del circuito prácticamente sobre el agua. También es posible navegar por el lago Kozjak, el más grande del complejo, y visitar Veliki Slap, la cascada más alta del país, con más de 80 metros de altura.
Además de sus paisajes, Plitvice es un importante refugio de biodiversidad. En sus bosques habitan osos, lobos, linces, numerosas especies de aves y más de 1.400 variedades de plantas, incluidas varias especies de orquídeas.
Krka, cascadas, senderos y paseos en barco
A poco más de una hora de Split se encuentra el Parque Nacional de Krka, otro de los grandes tesoros naturales de Croacia. Allí, el río Krka forma un cañón rodeado de vegetación, lagos y siete grandes cascadas que pueden recorrerse a pie, en bicicleta o mediante excursiones en barco.

Su principal atractivo es Skradinski Buk, una enorme cascada de travertino de unos 400 metros de ancho y casi 46 metros de altura. Las pasarelas permiten observarla desde distintos puntos mientras el sonido del agua domina todo el entorno.
Entre las experiencias más recomendadas figura el paseo en barco hasta el lago Visovac, donde se encuentra un histórico monasterio franciscano construido sobre un pequeño islote rodeado de naturaleza. También pueden visitarse la cascada Manojlovac, la más alta del parque, y los restos del antiguo campamento romano de Burnum.
Una alternativa para quienes buscan naturaleza
Con decenas de kilómetros de senderos, rutas para bicicletas y paisajes dominados por lagos, cascadas y bosques, los parques nacionales de Plitvice y Krka se consolidan como una de las mejores opciones para quienes desean disfrutar del verano europeo lejos de las playas y las altas temperaturas de la costa.







