Aunque permanece oficialmente cerrado desde 2023 tras derrumbarse por una tormenta, muchos automovilistas continúan utilizándolo para evitar un largo desvío, desafiando el riesgo de un nuevo colapso.
Un puente que colapsó hace casi tres años en Grecia continúa siendo utilizado por automovilistas, a pesar de estar oficialmente clausurado por el grave riesgo que representa. La estructura, dañada durante las devastadoras inundaciones provocadas por la tormenta Daniel en 2023, permanece sin reparar y se ha convertido en un peligroso atajo para los vecinos de la zona.
Se trata del puente de Palaiopyrgos, que conecta comunidades costeras de los municipios de Tempi y Agia, en la región griega de Tesalia. La tormenta Daniel dejó un saldo devastador en el país, destruyendo decenas de infraestructuras, entre ellas 79 puentes que quedaron inutilizables por las inundaciones.
Desde entonces, el puente presenta un hundimiento en su parte central, que quedó apenas unos centímetros por encima del nivel del río Pineios. Aunque las autoridades colocaron señales que prohíben el paso, la estructura nunca fue bloqueada físicamente ni reconstruida.
La situación quedó nuevamente en evidencia gracias a un video captado por un dron del medio local Larissanet Daily, en el que se observa a una camioneta atravesando lentamente el puente, sorteando los desniveles como si se tratara de una pista de obstáculos, hasta llegar al otro extremo.
Según relatan los habitantes de la zona, muchos conductores optan por asumir el riesgo debido a que la única alternativa implica un desvío considerable, con mayor consumo de tiempo y combustible.
Además, el problema también afecta a los turistas. En varias ocasiones, los sistemas de navegación los conducen hasta el puente clausurado, obligándolos a regresar sobre sus pasos cuando encuentran las advertencias o, en el peor de los casos, a decidir si arriesgarse a cruzar la estructura dañada.
Mientras la reconstrucción sigue sin concretarse, el puente continúa siendo un ejemplo de cómo una infraestructura oficialmente inutilizada puede seguir siendo utilizada por necesidad, pese al evidente peligro que representa.







