Un importante incendio forestal continúa fuera de control en una reserva natural del sur de Países Bajos, donde las llamas ya arrasaron alrededor de 100 hectáreas y obligaron a desplegar un amplio operativo de emergencia.
El fuego comenzó durante la tarde del lunes cerca de la localidad de Oostrum, en la provincia de Limburgo, próxima a la frontera con Alemania. Según las autoridades, los cambios constantes en la dirección del viento dificultan las tareas de extinción y favorecen la rápida propagación del incendio.
Durante la noche, unos 300 efectivos participaron en las labores para contener las llamas, con apoyo de helicópteros que realizaron descargas de agua sobre la zona afectada.

Evacuaciones y suspensión de trenes
Como medida preventiva, las autoridades evacuaron un camping cercano y suspendieron temporalmente la circulación de los trenes que atraviesan el área afectada.
Hasta el momento, no se informó la causa del incendio, aunque las autoridades advirtieron que la intensa sequía favorece que el fuego avance con rapidez en espacios naturales.
Europa, bajo el impacto de la sequía

El incendio es uno más de los numerosos focos registrados en Europa occidental durante las últimas semanas, en un contexto marcado por las altas temperaturas y la falta de precipitaciones.
Tras la histórica ola de calor registrada en junio, gran parte del continente enfrenta una severa sequía, con ríos de bajo caudal, restricciones en el uso del agua y un incremento del riesgo de incendios forestales.
Especialistas en clima sostienen que el calentamiento global provocado por la actividad humana acelera la pérdida de humedad del suelo y de los ecosistemas, aumentando la frecuencia e intensidad de este tipo de fenómenos extremos.







