Con el objetivo de preservar uno de los principales atractivos naturales de Argentina y mejorar la experiencia de quienes lo visitan, el Parque Nacional Iguazú implementó un nuevo sistema de acceso que establece un máximo de 8.000 visitantes por jornada.
La medida, que comenzó a regir en agosto de 2026, busca controlar el impacto del turismo masivo sobre el área protegida y responde a estudios realizados por especialistas en conservación, guardaparques y biólogos que analizaron la capacidad de carga de los distintos circuitos del parque.
Menos personas, mayor protección
Desde la administración del Parque Nacional explicaron que el límite diario permitirá reducir el desgaste de las pasarelas, disminuir la contaminación sonora y minimizar las alteraciones sobre la flora y la fauna que habitan el entorno de las Cataratas.
Además, se espera que la menor concentración de visitantes contribuya a una circulación más ordenada dentro del predio y reduzca las largas filas que suelen formarse durante las temporadas de mayor demanda.
Cambios en la compra de entradas
Como parte del nuevo sistema, las entradas deberán adquirirse de manera anticipada a través del sitio oficial del Parque Nacional, donde cada visitante deberá seleccionar la fecha y el horario de ingreso.
Una vez alcanzado el cupo de 8.000 personas, el sistema dejará de habilitar nuevos accesos para esa jornada. Los molinetes de ingreso estarán conectados a una plataforma de control que administrará el aforo en tiempo real.
Recorridos más organizados
La nueva normativa también prevé el ingreso escalonado de los grupos turísticos para distribuir mejor a los visitantes entre los principales atractivos, como el Circuito Superior, el Circuito Inferior y el paseo hacia la Garganta del Diablo.
De esta manera, se busca evitar la concentración de personas en los miradores más concurridos y facilitar un recorrido más cómodo y seguro.
Asimismo, el sistema contempla mecanismos para reprogramar las visitas en caso de contingencias climáticas o crecidas del río Iguazú que puedan afectar el funcionamiento habitual del parque.
Una medida orientada al turismo sostenible
Las autoridades remarcaron que el objetivo no es restringir el acceso al área protegida, sino compatibilizar la actividad turística con la conservación del ambiente.
El nuevo esquema apunta a garantizar que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de las Cataratas del Iguazú sin comprometer el equilibrio de uno de los ecosistemas más valiosos de la región, promoviendo un modelo de turismo más ordenado y sostenible.






