Spirit Airlines enfrenta horas decisivas. La reconocida aerolínea de bajo costo de Estados Unidos podría cesar operaciones tan pronto como este fin de semana si no aparece un rescate de último momento, según revelaron fuentes cercanas a las negociaciones.
La compañía atraviesa una profunda crisis financiera y mantiene conversaciones contrarreloj para conseguir apoyo que le permita seguir volando. Mientras tanto, otras grandes aerolíneas ya comenzaron a prepararse para absorber pasajeros y empleados en caso de un cierre.

American Airlines, United y Frontier confirmaron que analizan medidas especiales para asistir a los viajeros afectados si Spirit deja de operar.
American incluso anunció límites temporales en tarifas para rutas donde compite directamente con Spirit, buscando contener una posible suba de precios.
La situación se agravó por el fuerte aumento en los costos del combustible, que complicó los planes de recuperación de la empresa tras atravesar dos bancarrotas anteriores.

Spirit, una de las principales aerolíneas low cost del país, emplea a cerca de 17.000 trabajadores y su desaparición podría impactar no solo en miles de pasajeros, sino también en el precio general de los pasajes aéreos en Estados Unidos.
Especialistas advierten que, aunque muchos nunca hayan volado con la compañía, su presencia en el mercado ayuda a mantener tarifas competitivas frente a las aerolíneas más grandes.
En las próximas horas se definirá si Spirit logra salvarse o si se convierte en una de las caídas más impactantes de la aviación comercial reciente.









